Lilith: El mito de la rebelión demoníaca
La percepción negativa de Lilith está relacionada con la imagen que se fue formando en diversos textos religiosos y mitológicos. En estas fuentes, Lilith se presenta como una figura demoníaca que encarna la fuerza destructiva y los aspectos negativos de la naturaleza femenina. Así, por ejemplo, en los tratados mencionados en el Talmud, Lilith es retratada como una aterradora demonia, asociada con el ocultismo anticristiano. En una de esas descripciones se afirma: "En algunos tratados del Talmud (Shabat, Erubin, Nidda, Baba Batra) se menciona a Lilith como una aterradora demonia, pero no se dice nada sobre ella como la primera mujer, la esposa de Adán. Este mito nació entre los judíos medievales en el contexto del ocultismo anticristiano. Desafortunadamente, habrá que citar expresiones vulgares, pero es la mejor manera de mostrar el nivel espiritual e intelectual de la 'fuente original', que contiene una fábula que se intenta utilizar para complementar las Sagradas Escrituras: 'Él creó a la mujer, también del polvo, y la llamó Lilith. Inmediatamente se pelearon. Ella dijo: “¡Jamás me pondré debajo de ti!” Él dijo: “Yo no me pondré debajo de ti, sino solo sobre ti. Tú debes estar debajo de mí, y yo sobre ti”. Ella respondió: “Ambos somos iguales, ya que ambos venimos del polvo”. Ninguno de los dos escuchó al otro. Cuando Lilith comprendió lo que iba a suceder, pronunció el Nombre Indecible de Dios y voló" (source: enlace txt).Además, en la demonología judía, Lilith se define como un espíritu maligno de género femenino que no solo amenaza la estabilidad de la familia, sino que también daña la salud y el futuro de la descendencia. Se le atribuía la capacidad de causar infertilidad, enfermedades en las mujeres durante el parto o incluso la muerte de los bebés, lo que se oponía drásticamente a las concepciones tradicionales de una sociedad íntegra y saludable: "En la demonología judía de la época de formación del Talmud, Lilith (en hebreo Lilith) es un espíritu maligno de género femenino. Usualmente se ofrecen dos explicaciones para su nombre. 1. Derivado de los nombres de tres espíritus nocivos de la mitología sumero-acadia: Lilû, Lilītu y Ardat Lilî. 2. Del sustantivo hebreo lail – noche. Según la concepción de los antiguos judíos, esta aterradora criatura demoníaca induce infertilidad o enfermedades en las mujeres durante el parto, mata a los bebés o se los arrebata para beber su sangre o chupar la médula ósea de los recién nacidos. Forzando con violencia a los hombres a convivir, para engendrar numerosos hijos" (source: enlace txt).Asimismo, varias traducciones e interpretaciones, por ejemplo en la tradición eslava, asocian a Lilith con apariciones nocturnas, lo que añade al imagen un elemento de miedo y de lo desconocido. Este enfoque refuerza la actitud negativa, ya que el fenómeno nocturno se vincula tradicionalmente con el peligro y el mal.Finalmente, en algunas creencias Lilith es percibida no solo como un símbolo del principio destructor, sino también como la imagen de una mujer indómita que se niega a someterse a las normas tradicionales, considerándose así una amenaza al orden establecido y a los roles de género. Es precisamente esta combinación de manifestaciones –la naturaleza demoníaca destructiva, el daño intentionado y la rebeldía– la que se convirtió en la base para la actitud negativa hacia Lilith tanto en la tradición cristiana como en otras religiones con concepciones similares acerca de la lucha entre el bien y el mal.