Horizontes Dualísticos: Ciencia y Filosofía en el Futuro de la Tierra
Existe un amplio espectro de escenarios para el futuro de la Tierra, considerados tanto desde el punto de vista científico como filosófico. Por un lado, se reflexiona sobre las posibilidades extremas del desarrollo de las fuerzas productivas, preguntándose si la economía puede evolucionar hasta el punto en que el ser humano pase del oficio terrenal al rol de creador cósmico. Como se señala en una de las fuentes, “¿Pero cuáles son los límites para el desarrollo de las fuerzas productivas y,
¿existen?… Quizá, el hombre, contando con un soporte económico en el cosmos y siendo en él demiurgo, esté destinado a ser también cosmourgo, resucitador de la vida muerta, custodio de lo que existe y receptor de lo venidero?” (source: enlace txt). Esta reflexión filosófica subraya la idea de la transición de las formas económicas tradicionales a una nueva, hipotética “sobreeconomía”, donde las posibilidades del hombre se amplían significativamente gracias a la conquista del espacio.Por otro lado, la visión del futuro de la Tierra también está impregnada de pesimismo y matices apocalípticos. En uno de los textos se indica que “Hoy en día tales cosas parecen irrepetibles. Para los incrédulos, el futuro no existe. ‘Así será de alguna manera’, — afirman y, mirando hacia adelante, ven una oscuridad impenetrable, como tinta. Para los creyentes, el futuro existe, pero está revestido con los ropajes púrpuras del Apocalipsis. Ningún hombre normal… no querrá vivir en tiempos de gran aflicción…” (source: enlace txt, page: 272). Esta visión filosófica refleja el temor ante un futuro desolado, en el que las pruebas de la vida puedan transformarse en algo catastrófico.Desde una perspectiva científica se presentan escenarios que suponen una radical reconsideración del uso de los recursos naturales y de los flujos energéticos. Por ejemplo, uno de los científicos, Fedorov, desarrolló planes ambiciosos para el control de procesos meteorológicos, la utilización de la energía solar como sustituto del carbón bituminoso e incluso predijo la posibilidad de la conquista del espacio, incluida la colonización de otros planetas (source: enlace txt). Esta visión demuestra la confianza en que, mediante el progreso científico, se pueden no solo mitigar los problemas de la civilización moderna, sino también superar las condiciones habituales de existencia en la Tierra.Finalmente, algunos autores indican que muchos de los escenarios contemporáneos del futuro, a través del prisma de narrativas de ciencia ficción, pueden interpretarse en realidad como reminiscencias de antiguas concepciones místicas. Se expone: “Los escenarios de ‘Safari Estelar’ y de otras historias de ciencia ficción, con sus inventos ‘científicos’ futuristas, a veces se leen como extractos de la vida de antiguos santos ortodoxos… ” (source: enlace txt, page: 366). Este comentario subraya que la línea divisoria entre las predicciones científicas y la mitificación del futuro es a menudo muy difusa, resaltando la importancia filosófica de tales reflexiones.Así, al contemplar el futuro de la Tierra desde una perspectiva científica y filosófica, se pueden destacar varios escenarios clave: uno de ellos es el optimista, que supone la transición de la humanidad hacia una nueva etapa de desarrollo en la cual podremos controlar los procesos naturales a nivel cósmico; y el otro, el pesimista, vinculado a ideas apocalípticas y al temor ante catástrofes inevitables. Este dualismo refleja la complejidad y ambigüedad de las perspectivas sobre el futuro de nuestro planeta.Supporting citation(s):"¿Pero cuáles son los límites para el desarrollo de las fuerzas productivas y,
¿existen?¿Tiene la economía no solo una historia, sino también una escatología? ¿No podría superarse a sí misma, transitando hacia una sobreeconomía, de forma que se ponga fin a la zona económica de la historia (Vorgeschichte de K. Marx)? Quizá, el hombre, contando con un soporte económico en el cosmos y siendo en él demiurgo, esté destinado a ser también cosmourgo, resucitador de la vida muerta, custodio de lo que existe y receptor de lo venidero?" (source: enlace txt)"Hoy en día tales cosas parecen irrepetibles. Para los incrédulos, el futuro no existe. ‘Así será de alguna manera’, dicen, y, mirando hacia adelante, ven una oscuridad impenetrable, como tinta. Para los creyentes, el futuro existe, pero está revestido con los ropajes púrpuras del Apocalipsis. Ningún hombre normal (si se pudiera elegir la época para vivir) querrá vivir en tiempos de gran aflicción, como no ha habido desde el principio del mundo y no habrá." (source: enlace txt, page: 272)"Fedorov desarrolló planes ambiciosos. Hablaba del control de procesos meteorológicos que asegurara buenas cosechas; del uso de la energía solar como sustituto del carbón bituminoso — uno de los productos de las industrias más laboriosas. Pero eso no era todo. Proponía, además, aprovechar la energía electromagnética de la Tierra para regular su movimiento en el espacio y convertirla en una especie de nave para vuelos en el espacio. Fedorov no se amedrentaba ante el peligro de la superpoblación de la Tierra: predijo la posibilidad de colonizar planetas y otros cuerpos celestes." (source: enlace txt)"Los escenarios de ‘Safari Estelar’ y de otras historias de ciencia ficción, con sus inventos ‘científicos’ futuristas, a veces se leen como extractos de la vida de antiguos santos ortodoxos, en los que se describen las actividades de hechiceros, en una época en la que la magia era aún uno de los principales fenómenos de la vida pagana. La ciencia ficción en general no resulta precisamente científica ni tan futurista; es más bien un regreso a los orígenes ‘místicos’ de la ciencia moderna – a la ciencia anterior a la ‘Ilustración’ de los siglos XVII-XVIII." (source: enlace txt, page: 366)