El destino propio y la ineludible ley del karma
De acuerdo con el material revisado, la idea de que una persona pueda vivir la vida de otro contradice los principios fundamentales del karma y del destino. El punto de vista esencial es que las condiciones de nuestra vida y todas sus manifestaciones están directamente vinculadas a las acciones individuales (intenciones) y a los restos kármicos acumulados. Como se menciona en una fuente:"Todo acto intencionado, al producir resultados en el mundo exterior, también cambia al propio actor; este cambio se almacena en su memoria profunda, convirtiéndose en una inclinación (usualmente inconsciente)... Se ilustra la ley del karma normalmente ya sea mediante el intercambio de roles en una situación (el asesino será asesinado), o al caer en la correspondiente capa del mundo (un asesino repetido y cruel caerá en el infierno, mientras que el salvador de muchos irá al cielo), o mediante el cambio de tendencias naturales en futuras vidas (alguien que ama el conocimiento nacerá inteligente, un beligerante volverá a ser beligerante)..." (fuente: enlace txt)Esta cita subraya que cada acción deja en la persona una huella imborrable que moldea sus futuras inclinaciones y circunstancias de vida. Dicho de otro modo, la vida de cada individuo está "programada" por sus propias acciones pasadas y no puede ser simplemente adoptada de otra persona.Además, se afirma que las condiciones de la vida ya están determinadas en una vida anterior y que no es posible cambiarlas:"El fundador del lamaísmo tibetano [...] Padmasambhava enseñó: 'Las condiciones de nuestra vida dependen en su totalidad de nuestra vida pasada, y no se puede hacer nada para que algo cambie!'" (fuente: enlace txt)Esta idea enfatiza la inevitabilidad de un destino predeterminado a través del karma personal, y confirma que cada uno vive, en gran medida, el resultado de sus propias elecciones previas.También se presentan ejemplos en los que los restos kármicos pueden transmitirse mediante la veneración o el rechazo hacia un sabio, sin que esto signifique que se pueda literalmente "experimentar la vida de otro". Según la concepción de los autores, las interacciones y la "transferencia" del karma influyen únicamente en la formación de determinadas cualidades, dejando inalterada la individualidad y la historia kármica personal de cada uno:"[Los vedánticos ...] la tercera clase de karma es la producida por aquel que actúa con conocimiento una vez alcanzado este; se introduce asimismo la idea de transferencia del karma (probablemente tomada del budismo): aquellos que veneran al 'conocedor' reciben también su mérito kármico, mientras que aquellos que lo odian heredan su mal karma futuro..." (fuente: enlace txt)De esta manera, el conjunto de citas indica claramente que la vida de cada persona se forma a partir de su propio karma, acumulado en vidas anteriores y en las acciones presentes. Esto hace imposible la situación en la que alguien pueda "vivir la vida de otro", ya que el destino de cada individuo está intrínsecamente ligado a sus actos personales y no a la posibilidad de adoptar la experiencia de otro.