Regulaciones del Ayuno: Prohibición del Salo y Productos Animales
Según los materiales presentados, las prácticas tradicionales del ayuno implican un estricto alejamiento de los productos de origen animal, entre los cuales se incluye el salo. Durante los períodos de ayuno estricto solo se permite el consumo de alimentos de origen vegetal, y los productos obtenidos de animales (incluyendo carne, pescado, productos lácteos e incluso aceites) están prohibidos. Esta regla se refleja en las prescripciones, donde se hace especial énfasis en que los alimentos no provoquen una inusual robustez ni fomenten excesos en los placeres carnales.Por ejemplo, en uno de los textos se afirma: "Así, el ayuno en la Santa Cuarentena, según las normas de la Iglesia, consiste no solo en abstenerse de la carne y el queso, sino incluso de pescado y aceite; consiste en alimentarse de seco (es decir, sin aceite), y durante la primera semana se prescribe pasar los primeros dos días sin ningún alimento. Los Padres de la Iglesia reprendieron severamente a aquellos que consumían durante el ayuno alimentos, aunque fueran propios del periodo de abstinencia, pero refinados." (fuente: enlace txt)También se destaca el principio del rechazo a la carne: "Nos detenemos en el consumo de carne no porque la consideremos impura, sino porque genera una particular robustez en todo nuestro organismo, lo cual obstaculiza el florecimiento espiritual." (fuente: enlace txt)Dado que el salo es un producto de origen animal (en este caso, grasa de cerdo), su consumo contradice estas estrictas disposiciones del ayuno. Por lo tanto, desde el punto de vista de las tradiciones religiosas descritas en los materiales citados, el salo no puede consumirse durante el ayuno.