Debate sobre la Edad del Mundo: Perspectivas Bíblicas y Científicas

Los cristianos y los judíos, al fundamentar los cálculos de la edad del mundo, a menudo parten de dos líneas de argumentación que luego se comparan con los métodos geológicos y radiométricos tradicionales.

Por un lado, se apoyan en la interpretación literal de los textos sagrados y en datos genealógicos, lo cual permite obtener plazos relativamente cortos para la existencia del mundo. Así, por ejemplo, en una de las fuentes se dice:
"Edad del planeta. Hasta mediados del siglo XX se consideraba que el mundo había sido creado en seis días, hace alrededor de 7.500 años, de acuerdo con el texto de la Biblia. Pero los datos de datación por isótopos muestran una edad de miles de millones de años para el planeta: ... Demostraremos que tal cálculo es válido, solo si la Tierra apareció por sí misma y no fue creada por Dios." (fuente: enlace txt)

Otro argumento se basa en la estimación del tiempo de existencia de la humanidad, donde, utilizando datos bíblicos, se afirma que la historia humana cuenta con alrededor de 16 mil años:
"...entonces podemos aceptar el cálculo de Glagolev, es decir, reconocer que, según los datos bíblicos, la humanidad existió en la tierra antes del nacimiento del Salvador hace unos 16 mil años." (fuente: enlace txt)

Por otro lado, los críticos de los cálculos científicos tradicionales señalan la dependencia de los métodos radiométricos y estratigráficos respecto a las suposiciones iniciales. Por ejemplo, se destaca que muchos de estos métodos asumen que la cantidad inicial de elementos o isótopos radiactivos era cero, lo cual podría ser incorrecto si se considera que la Tierra fue creada en su totalidad y con una composición inicialmente no "mezclada". Así, una de las fuentes observa:
"En la geología clásica se suponía que la Tierra fue alguna vez una esfera caliente, cuyo enfriamiento provocó en la corteza terrestre la cristalización de minerales de uranio, ... Pero si la Tierra fue creada hace algunos miles de años y no fue una esfera de fuego, entonces se desestima la suposición de pureza de los elementos radiactivos iniciales. Por lo tanto, los métodos radioisotópicos no pueden demostrar que el planeta tiene miles de millones de años." (fuente: enlace txt)

Además, se señalan problemas en la interpretación de los datos isótopos, si se tiene en cuenta, por ejemplo, la presencia de una cantidad inicial de núcleos en desintegración o un posible cambio en las constantes fundamentales. Así:
"El contenido demasiado bajo de helio en la atmósfera terrestre, que se forma como resultado de la desintegración alfa de núcleos cronómetros de larga vida, también indica que la estimación de la edad de la tierra en varios miles de millones de años está claramente sobrevalorada. Y mientras que la cuestión de la edad real de los grandes objetos cósmicos ... permanece en el ámbito de la física nuclear y de los métodos conocidos de cronometría nuclear..." (fuente: enlace txt)

También se presentan argumentos basados en cálculos de los procesos de acumulación de sedimentos y erosión. Por ejemplo, el análisis de la relación entre las concentraciones de sales que los ríos transportan a los océanos indica que, incluso asumiendo que las aguas primordiales fueran completamente dulces, la acumulación de sedimentos podría recubrir todos los océanos en decenas o cientos de millones de años, lo cual contrasta con las estimaciones evolucionistas tradicionales:
"La relación de concentraciones de sales que los ríos llevan a los océanos, incluso bajo la suposición de que las aguas del océano primitivo eran completamente dulces, señala que la edad del mundo se mediría en miles y no en miles de millones de años. El transporte de sedimentos por los ríos habría recubierto todos los océanos en 30 millones de años. Los procesos de erosión... en unos pocos millones de años habrían destruido por completo continentes hasta el nivel del mar." (fuente: enlace txt)

La evaluación de la fiabilidad de estos argumentos se reduce al análisis de las suposiciones que subyacen a cada método. Los defensores de la cronología bíblica sostienen que, si se cree en los textos sagrados y se tiene en cuenta la posibilidad de la presencia inicial de elementos radiactivos ya formados, los métodos estándar de análisis geológico-cronológico pueden arrojar estimaciones sobrevaloradas. Sin embargo, para una evaluación objetiva es necesario revisar minuciosamente la corrección de las suposiciones que fundamentan cada cálculo y considerar que muchos de los métodos modernos se basan en teorías y datos experimentalmente confirmados, incluso si su interpretación puede ser controvertida desde un punto de vista religioso.

Así, las discrepancias en los cálculos de la edad del mundo entre los enfoques cristiano y judío y los métodos científicos tradicionales se basan en suposiciones fundamentalmente distintas: unos parten de la interpretación literal de los textos sagrados y la secuencia genealógica, mientras que otros se basan en procesos físicos y geológicos medidos a través de métodos modernos. La fiabilidad de cada enfoque puede evaluarse mediante un análisis detallado de las suposiciones aplicadas, los datos experimentales y su coherencia con los fenómenos observados.

Debate sobre la Edad del Mundo: Perspectivas Bíblicas y Científicas

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