La Luz del Espíritu: El Poder Transformador de la Fe
La presencia de una fe auténtica en el corazón de una persona transforma su mundo interior de tal manera que se vuelve receptivo a la revelación del poder y la presencia de Dios. La fe genuina no es el resultado de una demostración lógica o de una convicción intelectual, sino un don que penetra en lo profundo del alma y le abre el acceso a la experiencia de la omnipotencia del Creador.Como se señala en una de las fuentes, la fe es un acontecimiento que no está sujeto a los esfuerzos de la voluntad humana: «La fe es un evento incontrolable en el interior de nuestro alma... La voluntad abre o cierra el alma a la fe» (fuente: enlace txt). Se enfatiza aquí que es precisamente el estado del corazón, su apertura y disposición para recibir la gracia, lo que constituye la condición en la que la persona se vuelve receptiva a la grandeza y al poder de Dios. Sin esta preparación interior, incluso las manifestaciones evidentes del Creador pueden pasar desapercibidas.Además, la fe verdadera enriquece el alma con ese sentimiento de reverencia que permite comprender la unidad de la omnipotencia y la omnibenevolencia de Dios. Como se dice: «... se nos revela directamente el ser de Dios como la última profundidad, como la unidad de la omnipotencia y la omnibenevolencia...» (fuente: enlace txt). Esto significa que, gracias a la fe, el corazón no solo percibe los signos externos, sino también la naturaleza profunda del Creador, viendo en Él la fuerza inherente que gobierna todo lo existente.De esta manera, cuando la fe verdadera se asienta en el corazón de una persona, actúa como una «llave» que abre la posibilidad para que el alma vea y sienta el poder omnipresente de Dios, que anteriormente estaba oculto más allá del entendimiento racional. La fe se convierte en un puente entre el individuo y el Creador, a través del cual se irradia la gracia celestial y se revela la perfección de su poder y misericordia.Citas de respaldo:«Pero,
¿cómo podemos dotarnos de esa fe?… La voluntad abre o cierra el alma a la fe.» (fuente: enlace txt)«… Se nos revela directamente el ser de Dios como la última profundidad, como la unidad de la omnipotencia y la omnibenevolencia.» (fuente: enlace txt)