La dualidad creativa y destructiva en la naturaleza humana

La respuesta se puede fundamentar en varias citas de las fuentes presentadas, las cuales discuten la doble naturaleza de la creatividad humana y señalan que, incluso en un contexto religioso, existen fuerzas capaces de librar guerras en nombre del diablo.

En primer lugar, cabe destacar que el ser humano, según esta afirmación, puede actuar como creador no solo en nombre de Dios, sino también en nombre del diablo. Esto se expresa en las siguientes palabras:
"El mundo debe pasar por la barbarización. El hombre es creador no solo en nombre de Dios, sino también en nombre del diablo. En consecuencia, el problema en el mundo moderno no debe llevar al rechazo del espíritu creativo en general"
(fuente: enlace txt, página: 312).

Esta perspectiva indica que en la naturaleza humana reside una dualidad: el impulso hacia un elevado principio creativo puede ir acompañado de un impulso destructivo. Ese mismo impulso, semejante a una fuerza creativa orientada no a la construcción, sino a debilitar y destruir, llega a ser una de las causas del surgimiento de guerras que se acompañan de conflictos religiosos.

Adicionalmente, para explicar el papel de la fuerza maligna en las guerras se presenta la siguiente cita:
"

¿De quién proviene esa guerra devastadora, declarada a Dios y a los hombres?
Del que fue el primer blasfemo en el Cielo y allí declaró la guerra a Dios y a los Ángeles, siendo luego expulsado a la tierra. He visto a Satanás, caído del cielo, como un rayo (Lc. 10, 18) - dice el Señor..."
(fuente: enlace txt, página: 373).

Aquí se produce una identificación simbólica del origen de la fuerza destructiva con el ángel caído, quien, disfrazándose de ser humano, se convierte en el conductor de acciones dirigidas a debilitar el orden espiritual. De este modo, la guerra librada en nombre del diablo es vista como el reflejo de una lucha profunda entre principios espirituales, donde cada lado defiende sus intransigentes convicciones.

En el contexto de los conflictos religiosos, tal división enfatiza que la confrontación entre ideales espirituales (considerados positivos) y fuerzas destructivas (atribuídas al diablo) genera profundas contradicciones. Dichas contradicciones se manifiestan en un conflicto continuo, en el cual cada parte intenta imponer su verdad, recurriendo muchas veces a la violencia que simbólicamente se asocia con la lucha en nombre del diablo.

Así, la existencia de guerras libradas en nombre del diablo puede explicarse por la doble cara de la naturaleza humana, que permite que el mismo impulso creativo conduzca tanto a la construcción como a la destrucción. Este impulso destructivo, que se manifiesta a través del egoísmo y la tendencia a rebelarse contra los cimientos espirituales y sociales, está estrechamente vinculado a los conflictos religiosos, donde las diferentes interpretaciones de la verdad espiritual generan un enfrentamiento irreconciliable de cosmovisiones.

Supporting citation(s):
"El mundo debe pasar por la barbarización. El hombre es creador no solo en nombre de Dios, sino también en nombre del diablo. En consecuencia, el problema en el mundo moderno no debe llevar al rechazo del espíritu creativo en general" (fuente: enlace txt, página: 312).

"
¿De quién proviene esa guerra devastadora, declarada a Dios y a los hombres?
Del que fue el primer blasfemo en el Cielo y allí declaró la guerra a Dios y a los Ángeles..." (fuente: enlace txt, página: 373).

La dualidad creativa y destructiva en la naturaleza humana

¿De quién proviene esa guerra devastadora, declarada a Dios y a los hombres?

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