Misión Divina: La Estrategia para Redimir a la Humanidad
Según el material presentado, Dios ayuda a Su Hijo, encargándole una misión cuyo objetivo es superar la astucia del diablo y salvar a la humanidad. En el texto se dice que el Padre instruye al Hijo de la siguiente manera: “Debes, oh Mi Hijo unigénito y Palabra, resplandor de Mi gloria, debes revestirte con la humanidad mortal y tomar en Ti a todo Adán; debes ser crucificado, padecer, descender al infierno, y de allí sacar al hombre; así como el diablo engañó al hombre, de igual modo deberás engañar al diablo con Tu sabiduría” (fuente: enlace txt). Aquí, la ayuda de Dios se manifiesta en que Él confiere al Hijo la misión necesaria — a través de la encarnación, el sufrimiento, la muerte y la superación del poder del mal, para redimir al hombre, otorgándole así la salvación que los profetas no pudieron proporcionar.Esta comprensión está enraizada en la enseñanza cristiana, en la cual la misión de Cristo se considera la máxima manifestación del amor y la misericordia de Dios, expresada mediante Su voluntaria asunción de la naturaleza humana, el sufrimiento y la victoria sobre el mal. Dios no deja a Su Hijo a la suerte, sino que dirige Su camino para que, a través de las pruebas de la vida y la conquista de las fuerzas malignas, sea un instrumento eficaz de salvación para toda la humanidad.Supporting citation(s):“Observa lo que Él hace, lo que el Padre dice al Hijo, según las palabras de San Juan Crisóstomo: ‘Debes, oh Mi Hijo unigénito y Palabra, resplandor de Mi gloria, debes revestirte con la humanidad mortal y tomar en Ti a todo Adán; debes ser crucificado, padecer, descender al infierno, y de allí sacar al hombre; así como el diablo engañó al hombre, de igual modo deberás engañar al diablo con Tu sabiduría’.” (fuente: enlace txt)