Sacrificios: Alimentando al mal y simbolizando la redención

Basándonos en las fuentes presentadas, se hace evidente que la verdadera necesidad de sacrificios no proviene de Dios. Por ejemplo, en uno de los pasajes se dice:

«Otro tipo de alimentación de los demonios es el sacrificio. Así lo expresa San Basilio el Grande: … los demonios se alimentan de las emanaciones, no es que las coman o las llenen en su vientre…» (fuente: enlace txt).

Esta cita subraya que los sacrificios, en particular su humo y emanaciones, sirven como sustancia nutritiva para las fuerzas demoníacas. Es decir, los sacrificios, en esencia, desempeñan la función de alimentar el mal, manteniendo su presencia en este mundo.

Otro autor señala que:

«Si es así, si a Dios no le hacían falta los sacrificios holocausto, entonces no era para Sí mismo a quien requería el Señor Dios la ofrenda de animales en sacrificio. Estos sacrificios eran necesarios para las propias personas…» (fuente: enlace txt).

Aquí se enfatiza que Dios, siendo absolutamente autosuficiente y creador de todo lo que existe, no necesita ofrendas de parte del hombre. Por el contrario, los sacrificios se convierten en un símbolo de la conexión interna del hombre con Dios, signo de fe, arrepentimiento y renovación espiritual, así como un recordatorio importante de la pecaminosidad y la necesidad de penitencia. Así, por un lado, los sistemas de sacrificio sirven a las necesidades de la conciencia humana, y por otro, sirven de alimento para aquellas fuerzas que se oponen a la pureza divina.

Por lo tanto, la respuesta a la pregunta es la siguiente: los sacrificios en sí no son necesarios para Dios, sino que, en cierto sentido, alimentan a los demonios – fuerzas cuya naturaleza requiere de este tipo de sustancias “alimenticias” para mantener su influencia. Esto también subraya que la naturaleza de Dios es completamente distinta a las necesidades y mecanismos de las fuerzas demoníacas: Él es absolutamente autosuficiente y no depende de lo que los humanos puedan ofrecerle. Los sacrificios, por otro lado, son la expresión del anhelo humano de redención y un recordatorio de la necesidad de renovación espiritual, y no una forma de satisfacer las necesidades del Creador.

Citas de apoyo:
«Otro tipo de alimentación de los demonios es el sacrificio. … los demonios se alimentan de las emanaciones…» (fuente: enlace txt)
«Si es así, si a Dios no le hacían falta los sacrificios holocausto, entonces no era para Sí mismo a quien requería el Señor Dios la ofrenda

Sacrificios: Alimentando al mal y simbolizando la redención

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