Destino Divino: El Momento Exacto de la Muerte
Según los materiales presentados, se puede afirmar que el Señor realmente establece el tiempo de la muerte de cada persona, y esto ocurre estrictamente de acuerdo a Su sabia intención. Como se dice en una de las fuentes, la muerte llega cuando se cumplen los límites de la vida que el "buen y justo Juicio de Dios" ha determinado para cada individuo. Es decir, la vida de una persona tiene un plazo preestablecido, conocido solo por Dios, y este plazo no se modificará de ninguna manera: «la muerte llega cuando se cumplen los límites de la vida que originalmente determinó para cada uno el buen “y justo Juicio de Dios”. Solo Dios, desde lejos, prevé y conoce de antemano, con Su omnisciencia, el momento exacto en que cada criatura debe partir...» (fuente: enlace txt, página: 223).Adicionalmente, otro pasaje enfatiza que el Señor envía a la persona "tal muerte y en el momento que le convenga mejor". Esto indica que no existen desenlaces casuales o prematuros en la vida – incluso si las circunstancias pueden parecer inesperadas, detrás de cada caso se encuentra una preordenación sagrada, dentro de la cual se produce la pérdida de la vida conforme al plan del Señor (fuente: enlace txt).Así, a partir de estas citas se puede concluir lo siguiente: la vida de una persona tiene un plazo establecido por el Señor, y Él se lleva el alma precisamente en ese momento predeterminado, ni antes ni después.Supporting citation(s):«La duración de nuestra vida es tan incierta y oculta para nosotros que… la muerte llega cuando se cumplen los límites de la vida que originalmente determinó para cada uno el buen “y justo Juicio de Dios”. Solo Dios, desde lejos, prevé y conoce de antemano, con Su omnisciencia, el momento exacto en que cada criatura debe partir...» (fuente: enlace txt, página: 223).«Sea lo que sea, lo sabe el Señor, y Él envía a la persona tal muerte y en el momento que le convenga mejor...» (fuente: enlace txt).