El Legado del Pecado Original y el Sufrimiento Humano

Todos los seres humanos se consideran pecadores porque, según la comprensión ortodoxa, el pecado se transmite por herencia desde Adán, lo que significa la transmisión de una naturaleza originalmente corrompida y pecaminosa. En la fuente enlace txt se dice:
«La Iglesia Ortodoxa Oriental siempre ha entendido el pecado original como esa “semilla del pulgón”, esa corrupción hereditaria de la naturaleza y la inclinación al pecado que todas las personas reciben de Adán a través del nacimiento. La concepción y el nacimiento son el canal por el cual se transmite la corrupción primigenia... Por lo tanto, la humanidad, corrompida en su raíz, inevitablemente debe manifestarse corrompida también en sus ramas. Y si el primer hombre se volvió pecador, dañó toda su naturaleza, entonces su descendencia no puede dejar de heredar esa misma naturaleza pecaminosa y dañada.»

Esta herencia de corrupción significa que nadie puede poseer una naturaleza espiritual totalmente pura – como se destaca adicionalmente en la fuente enlace txt, donde se enfatiza que «todas las personas, como descendientes del Adán caído, están sujetas al pecado», haciendo referencia a los textos sagrados que confirman la pecaminosidad universal del ser humano.

En cuanto a la influencia de este estado en el sufrimiento, la naturaleza humana corrompida genera conflictos internos y externos que conducen al sufrimiento. Así, en la fuente enlace txt se explica:
«Pues si cada ser actúa de forma hostil hacia los demás y los desplaza, estos actúan igualmente de forma hostil hacia él, reprimiéndolo, y él debe experimentar de manera involuntaria ese efecto hostil. Tal experiencia es sufrimiento – el segundo tipo de mal en el mundo... Así como todo en la naturaleza peca unos contra otros, inevitablemente uno sufre a causa del otro.»

De esta manera, la pecaminosidad heredada conduce a que las personas no solo lleven una naturaleza corrupta en su interior, sino que también vivan en un mundo donde sus relaciones están llenas de hostilidad y rechazo. Esto genera aquellos sufrimientos constantes que son consecuencia de la lucha interna y externa, enraizada en el pecado original.

Citación de apoyo:
«La Iglesia Ortodoxa Oriental siempre ha entendido el pecado original como esa “semilla del pulgón”, esa corrupción hereditaria de la naturaleza y la inclinación al pecado que todas las personas reciben de Adán a través del nacimiento. La concepción y el nacimiento son el canal por el cual se transmite la corrupción primigenia...» (fuente: enlace txt)

«Pues si cada ser actúa de forma hostil hacia los demás y los desplaza, estos actúan igualmente de forma hostil hacia él, reprimiéndolo, y él debe experimentar de manera involuntaria ese efecto hostil. Tal experiencia es sufrimiento – el segundo tipo de mal en el mundo... Así como todo en la naturaleza peca unos contra otros, inevitablemente uno sufre a causa del otro.» (fuente: enlace txt)

El Legado del Pecado Original y el Sufrimiento Humano

770769768767766765764763762761760759758757756755754753752751750749748747746745744743742741740739738737736735734733732731730729728727726725724723722721720719718717716715714713712711710709708707706705704703702701700699698697696695694693692691690689688687686685684683682681680679678677676675674673672671