El Camino Ordenado hacia lo Infinito

Los seres humanos buscan caminos y escalones determinados, porque su naturaleza exige orden y movimiento secuencial en el proceso de transformación interior. Incluso si la eternidad o el ser divino no se someten a un sistema fijo de direcciones, la conciencia humana, que opera dentro de la experiencia y el tiempo limitados, necesita etapas comprensibles y estructuradas para entender y avanzar.

Así, por ejemplo, en una de las fuentes se dice:

"En otra comparación, el ascenso de aquellos que se esfuerzan por subir al cielo es similar a la subida por una escalera, la cual normalmente tiene escalones. Aquí, el hecho de que una persona reconsidere su ascenso más que otros y suba más rápidamente por la escalera, superándolos, es un asunto que depende de la voluntad individual. Pero comenzar sin el primer escalón y luego ascender de uno a otro, en el orden en que han sido dispuestos, y, omitiendo el primero, pisar directamente el segundo o tercer escalón, es completamente imposible para los seres humanos. Y aquellos que intenten desviarse de dicho orden de ascenso laboran en vano. Además, así como es imposible alcanzar las moradas superiores sin una escalera o entrar en el reposo interior real —aquel en el que actúa y acoge al rey— sin haber pasado antes por la entrada, de igual forma es imposible entrar al reino celestial para quien no sigue el camino de las virtudes en el orden que hemos indicado. Estos avanzan fuera del camino real y se hallan en un estado de ensoñación, sin darse cuenta de ello."
(fuente: enlace txt)

Este fragmento subraya que, para las personas, el paso ordenado por escalones es una condición necesaria en el camino hacia un estado supremo del ser. El ser humano no es capaz de abarcar de inmediato toda la infinitud o la eternidad, por lo que necesita pasos que le permitan transformarse gradualmente y acercarse a aquello que parece inalcanzable en su totalidad.

Al mismo tiempo, existe la concepción de la eternidad, que, como se describe en otra fuente:

"Como el contorno de un círculo, ya que la línea, a igual distancia de su centro, se curva por sí sola... no posee ni inicio ni conclusión... ya que a partir del instante presente, como de un centro o algún signo, se extiende y recorre en todas direcciones el pensamiento hacia la infinitud de la vida..."
(fuente: enlace txt)

Esta imagen del círculo subraya que en la eternidad no hay un punto de partida o final, ni una secuencia ordenada. Sin embargo, el camino humano se caracteriza por su finitud y gradualidad, lo cual condiciona la búsqueda de direcciones y etapas concretas. Así, las personas se orientan hacia sistemas y escalones como una herramienta conveniente para el autoconocimiento y el desarrollo, a pesar de que en la eternidad divina tal limitación no existe.

En resumen, se puede decir que es precisamente la limitación de nuestra percepción humana la que exige la sistematización del camino, incluso si en esencia del Ser Supremo no se encuentra una estructura preestablecida de direcciones. Para las personas, este orden se convierte en un conductor necesario en su anhelo de alcanzar algo infinito e indescriptible.

El Camino Ordenado hacia lo Infinito

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