El Camino hacia la Justicia Interior

Para alcanzar la verdadera rectitud, es fundamental comprender que ésta no puede ganarse únicamente mediante las propias acciones o la ciega obediencia a los mandamientos. La literatura enfatiza que los intentos de lograr la justicia por mérito propio están destinados al fracaso; en su lugar, es necesario apoyarse en una fe profunda y un cambio interior. Una de las fuentes afirma claramente:

«Con nuestros propios esfuerzos no se alcanza la justicia.

¿Qué resulta, entonces?
Los paganos, aun sin buscar la justicia, la han alcanzado, obteniendo una justicia basada en la fe. Pero Israel, al afanarse por la ley de la justicia, jamás llegó a ella. ¿Por qué? Porque sus aspiraciones se fundaban no en la fe, sino en las obras...» (fuente: enlace txt)

Esta enseñanza nos dice que, en lugar de intentar afirmar nuestra moralidad a través de nuestras propias fuerzas humanas, es necesario realizar una transformación interior, pasar de la arrogancia de las obras a la fe humilde. Otro texto advierte contra los intentos de hallar la justicia mediante el cumplimiento de preceptos externos:

«No nos embaucamos con supersticiones y prejuicios... Si alguno de los que han prometido a Dios en el santo Bautismo no vive para sí mismo, sino que vive para el Difunto y Resucitado, y por su causa busca la justicia mediante el [cumplimiento] de la Ley, entonces debe ser condenado por ello...» (fuente: enlace txt)

Así, para alcanzar la justicia es necesario emprender varios pasos importantes:
1. Reconocer que la ley y los ritos externos no pueden sanar el alma humana ni son capaces de proporcionar una transformación genuina.
2. Renunciar a intentar alcanzar la justicia únicamente a través del cumplimiento de obligaciones, entendiendo que es la fe interior, la humildad y la sinceridad las que sostienen la vida espiritual.
3. Concentrarse en la búsqueda del conocimiento verdadero y en la transformación interior, que permita ver la propia esencia en toda su integridad y aceptar el cambio que proviene de una profunda revelación personal.

Estos pasos, mencionados en las fuentes citadas, indican que el camino hacia la justicia es, ante todo, un camino de transformación interior, de abandono de la ilusión del poder propio y de aceptación de la fe como base para alcanzar la verdad divina.

Citas de apoyo:
"Con nuestros propios esfuerzos no se alcanza la justicia.
¿Qué resulta, entonces?
Los paganos, aun sin buscar la justicia, la han alcanzado, obteniendo una justicia basada en la fe. Pero Israel, al afanarse por la ley de la justicia, jamás llegó a ella. ¿Por qué? Porque sus aspiraciones se fundaban no en la fe, sino en las obras, y tropezaron con la 'piedra de tropiezo', como está escrito: 'He aquí, pongo en Sion la piedra, y los que en ella tropiezan, caerán; mas para aquel en quien ésta sea la piedra de tropiezo, no será avergonzado'." (fuente: enlace txt)

"No nos embaucamos con supersticiones y prejuicios que se han difundido, sino que escuchemos lo escrito. Porque dice Basilio el Grande: 'Tan cierto como que el más aciago hábito nos engañó; tan cierto como que las grandes males surgieron del distorsionado relato humano'. Si alguno de los que ha prometido a Dios en el santo Bautismo no vive para sí mismo, sino que vive para el Difunto y Resucitado y por su causa busca la justicia mediante el [cumplimiento] de la Ley, entonces debe ser condenado como por adulterio..." (fuente: enlace txt)

El Camino hacia la Justicia Interior

¿Qué resulta, entonces?

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