La Unidad de Sujeto y Objeto

La concepción del mundo como representación consiste en que el propio ser del mundo está compuesto por dos componentes interrelacionados e inseparables, en los cuales el objeto y el sujeto se complementan mutuamente. El objeto es aquella faceta del mundo que se define por el espacio, el tiempo y la multiplicidad de formas; se encuentra dentro de límites determinados y es el resultado de la realización de estas formas. Por otro lado, el sujeto es el portador del conocimiento, que en sí mismo no está sometido a las limitaciones del tiempo y del espacio, pero a través de él se presupone la existencia de un mundo objetivo.

Como se indica en el material del archivo enlace txt:
"El mundo como representación... tiene dos mitades esenciales, necesarias e inseparables. La primera de ellas es el objeto: cuya forma es el espacio y el tiempo, y a través de ellos, la multiplicidad; la otra mitad es el sujeto, que se encuentra fuera del espacio y del tiempo: pues está totalmente e inseparablemente presente en cada ser que representa." (fuente: enlace txt)

Esta cita subraya que el objeto adquiere su existencia a través de las formas, mediante las cuales se distinguen los fenómenos individuales, y que el sujeto, siendo portador e iniciador del conocimiento, no puede reducirse a dichas formas, pues las trasciende. De este modo, sin el sujeto el objeto carecería de sentido, y sin el objeto el conocimiento subjetivo perdería su orientación.

Adicionalmente, la perspectiva de la filosofía alemana, iniciada con Kant, muestra que el objeto existe únicamente como fenómeno para el sujeto y adquiere objetividad gracias a las condiciones estructurales internas del propio sujeto. Como se observa en el texto:
"El objeto existe solo para el sujeto, pero el sujeto posee su propia existencia interna. (...) incluso en el crítico Kant el uso de la palabra ‘objeto’ es ambiguo." (fuente: enlace txt)

Así, la concepción del mundo como representación une estos dos principios, ya que el mundo objetivo, representado a través del espacio, el tiempo y las formas, surge únicamente en el contexto del conocimiento subjetivo, y el sujeto obtiene su autodeterminación precisamente gracias a la posibilidad de conocer este mundo. De aquí se sigue que lo objetivo y lo subjetivo son inseparables, formando un todo único en el que el sujeto constituye el objeto y el objeto, al estar determinado por las formas, se convierte en la base significativa de la experiencia subjetiva.

La Unidad de Sujeto y Objeto