Transformación Interior: El Camino Hacia el Reino Divino
De los materiales presentados se puede concluir que el verdadero mundo, que corresponde al reino de Dios, no se reduce a la mera ausencia de enfrentamientos armados, sino que se fundamenta en la transformación del mundo interior de la persona. Por un lado, los autores destacan que el reino de Dios es una realidad interna, el mundo de Cristo, el cual se define en gran medida por la profunda sumisión del corazón a los ideales más elevados, y no por una efímera estabilidad mundana:"El reino de los cielos, el reino de Dios, está dentro de nosotros. El reino de los cielos es el mundo de Cristo. En el alma en la que, por sumisión a Dios, las pasiones se han calmado, reina Dios; reina el mundo de Cristo. Pero el mundo de Cristo, en absoluto, no es el mundo de estos tiempos..." (fuente: enlace txt)Esta afirmación indica que la victoria del orden divino es posible mediante la transformación interior de la persona, cuando esta renuncia al egoísmo y comienza a vivir conforme a los mandamientos divinos.Por otro lado, algunos pasajes consideran la guerra como una manifestación extrema, aunque a veces inevitable, de la lucha, especialmente cuando su objetivo se alinea con los altos ideales. Si los conceptos de verdad y justicia coinciden con los valores cristianos, incluso la acción militar puede percibirse como un medio forzado para proteger esos ideales:"De aquí queda claro que el cristianismo permite la guerra en nombre de aquellas tareas que coinciden con los ideales cristianos. En una guerra injusta, 'no cristiana' no es tanto la guerra en sí, sino la injusticia en cuyo nombre se libra." (fuente: enlace txt)Así, la cuestión "
¿Ha ganado Dios el mundo en la Tierra o es preferible la guerra?" se reduce no al enfrentamiento entre el gobierno divino y los conflictos violentos, sino a la manera en que la elección y las acciones humanas configuran el panorama general. En última instancia, es precisamente la elección libre del hombre, realizada bajo la presión de circunstancias externas, la que determina si prevalecerá un orden superior, basado en el amor y la misericordia, o si se manifestarán tendencias destructivas de egoísmo y agresión:"En la historia actúa el hombre – realiza su elección libre. Pero esa elección se efectúa bajo la dura presión de circunstancias externas." (fuente: enlace txt)También es significativo el mensaje dirigido a la responsabilidad personal y la llamada al verdadero amor al prójimo, el cual crea un "campo de libertad para el Señor", permitiendo que el plan divino se realice mediante la corrección de uno mismo y la transformación de las relaciones:"Jesucristo dice: 'Toma tu cruz y sígueme'. Nos parece que mi cruz es MI cruz. En realidad, es la cruz de Cristo... Si tenemos esa determinación, crearemos así el campo de libertad para el Señor, y Él comenzará a actuar en nuestra vida." (fuente: enlace txt)De este modo, los textos presentados subrayan que el verdadero reino de Dios se conquista no mediante la violencia, sino a través del cambio interior, cuando las personas, liberándose de aspiraciones egoístas, eligen el camino de la misericordia y de los ideales nobles. La guerra puede entenderse únicamente como una medida extrema en situaciones en las que estos valores superiores están amenazados, pero su permisibilidad siempre se determina por el objetivo en cuyo nombre se lleva a cabo, y no por la lucha en sí. Las acciones humanas se convierten entonces en el elemento clave para la formación del mundo, determinando si prevalecerá el caos destructivo o se instaurará un orden de creación y divina misericordia.