La Transformación del Hombre: De la Divinidad a la Caída
Según los materiales presentados, se puede entender la transformación del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, como un alejamiento dramático de las cualidades divinas originalmente presentes en él a raíz de la caída y la pérdida de la gracia. Inicialmente, el hombre, poseedor tanto de componentes espirituales invisibles (imagen) como de cualidades del alma (semejanza), fue concebido como portador de rasgos divinos superiores. Sin embargo, luego de la pérdida de la gracia, a causa de una caída cooperativa –según se afirma, Adán cayó y con él se parecieron todos los demás– el hombre comienza a perder su fuerza original, configurándose en un ser con características personales negativas.Así, en una de las fuentes se enfatiza:"Pero Adán cayó, y con él caímos todos, porque somos un solo organismo. Y en lugar de recuperar la imagen y semejanza de Dios, los hombres se parecieron a los ángeles caídos, quienes no constituyen un linaje único, sino un conjunto de individuos separados (cuando parte de los ángeles cayó, la mayoría permaneció en el Cielo). Los hombres comenzaron, al igual que los ángeles caídos, a dividirse —'diablo' significa 'el que divide'. Esta división y el intento de vivir sin Dios condujeron primero a que la humanidad se fragmentara en naciones y lenguas. Y ahora todo se ha desintegrado: tanto las relaciones en la sociedad de una nación, como las relaciones en la familia. Cada hombre se ha convertido en un ser sombrío e irritable, incapaz de tolerar a nadie, ni a quien esté cerca ni a quien esté lejos; busca utilizar a todos únicamente para su propio beneficio y no está dispuesto a sacrificar ni siquiera lo mínimo por nadie: ni por sus hijos, ni por su esposo, ni por su madre o padre."(source: 13.txt)Adicionalmente, otro texto señala la profundidad de la caída de la naturaleza humana en la época moderna:"Pero ahora, en el siglo XX, observamos una caída aún más profunda. Si tomamos a cualquier moscovita promedio o habitante de Kazán o Samarcanda y examinamos su vida, veremos que el simio —un ser de moralidad mucho más elevada— jamás haría lo que hace el hombre. Es decir, resulta que la caída puede ser aún mayor: los hombres han dejado el ámbito bestial para adentrarse en el ámbito demoníaco; en muchas de sus acciones se han vuelto peores que los animales, mucho peores."(source: 12.txt)