Renacimiento del Alma: Transformación Espiritual
El consagrado espiritual o iniciación se percibe como un renacimiento divino, porque simboliza la renovación radical de la personalidad, la transición de una vida fundamentada en principios carnales y terrenales a una vida nueva, llena de valores espirituales y gracia. Este proceso puede compararse con el acto de morir al antiguo "yo" y el posterior resurgir en una nueva forma bendita.Así, como se afirma en una de las fuentes, "el renacimiento divino es solo el primer suspiro de una nueva vida bendita, el comienzo de una existencia repleta de lágrimas penitentes. Sin este sagrado momento de nacimiento, no existe la vida de arrepentimiento, bendita. Lo nacido de la carne es carne y permanece en la muerte espiritual. Pero lo nacido del Espíritu es espíritu y permanece en la vida espiritual. Lo nacido de la carne vive una vida carnal, material, amante de la carne. Lo nacido del Espíritu vive una vida espiritual, celestial, divina. El espíritu de lo nacido de la carne es terrestre, apetito-materia, mortal, y por ello su existencia es terrenal, material y mortal" (fuente: enlace txt, página: 3).Esta cita ilustra que la dedicación espiritual implica un cambio en el estado del alma: los antiguos principios materiales ceden, dando paso a una nueva existencia caracterizada por una renovación interna, deseos transformados y una orientación hacia ideales espirituales. En este sentido, el renacimiento divino no es simplemente el comienzo de una nueva etapa, sino también la recepción de una nueva vida otorgada por Dios, que se abre a todos los creyentes, proporcionando la posibilidad de convertirse en miembros de la eterna familia espiritual (fuente: enlace txt, página: 24).Además, el término "renacimiento divino" destaca precisamente el aspecto emanativo, en el que el nuevo origen de la naturaleza humana —"nacer de Dios"— se manifiesta como un acto sobrenaturalmente concedido, distinto del mero nacimiento natural (fuente: enlace txt, página: 1).Así, la dedicación espiritual se entiende como un renacimiento divino, ya que marca la transformación del ser humano, el ingreso a un estado de existencia espiritualmente enriquecido, en el que la antigua naturaleza carnal es reemplazada por nuevas cualidades divinas y una vida espiritual.Citas de apoyo:"«El renacimiento divino es solo el primer suspiro de una nueva vida bendita, el comienzo de una existencia repleta de lágrimas penitentes. Sin este sagrado momento de nacimiento, no existe la vida de arrepentimiento, bendita. Lo nacido de la carne es carne y permanece en la muerte espiritual. Pero lo nacido del Espíritu es espíritu y permanece en la vida espiritual. Lo nacido de la carne vive una vida carnal, material, amante de la carne. Lo nacido del Espíritu vive una vida espiritual, celestial, divina. El espíritu de lo nacido de la carne es terrestre, apetito-materia, mortal, y por ello su existencia es terrenal, material y mortal" (fuente: enlace txt, página: 3)."«Estos términos, consagrados por las Escrituras, expresan precisamente el momento 'emanativo' en la esencia del hombre – su 'origen' o 'nacimiento de Dios' (nacimiento 'divino', 'del Espíritu', a diferencia del nacimiento del vientre materno, como mismo Cristo reveló a Nicodemo)..." (fuente: enlace txt, página: 1)."«La posibilidad del renacimiento divino no está reservada únicamente a la clase elegida de los 144 000 'ungidos'. Está abierta a todos los que creen en Cristo... 'El renacimiento divino' es el acto de recibir de Dios la vida eterna para cada quien que crea en Jesucristo..." (fuente: enlace txt, página: 24).