Fuerzas que esclavizan y liberan al ser humano
La respuesta a su pregunta puede formularse de la siguiente manera. Existen circunstancias y fuerzas que pueden esclavizar a la persona, así como aquellas que favorecen su liberación.Los factores de esclavización incluyen la influencia del entorno material y social, cuando el espíritu humano queda subordinado a un sistema económico y a regímenes económicos. Tal como se menciona en una de las fuentes: "Pero el espíritu humano puede estar de diversas maneras en esclavitud a la vida material, a la economía que él mismo crea. El espíritu humano puede estar en dependencia esclava no solo de la naturaleza, sino también del entorno social. El capitalismo y el socialismo representan principios abstractos..." (fuente: enlace txt).Otro punto de vista enfatiza que son las realidades simbolizadas, y no la realidad objetiva en sí, las que pueden esclavizar al ser humano, cuando éste se somete involuntariamente a una exposición externa: "El sujeto cae bajo el dominio de su propia exteriorización. De esto se funda la esclavitud del hombre ante la sociedad... Esenlazan al hombre precisamente los símbolos, y no las realidades." (fuente: enlace txt).Además, existen circunstancias concretas, como la inaccesibilidad a bienes vitales elementales. Uno de los ejemplos es el problema del pan, cuando la privación de condiciones básicas de vida se convierte en un medio de esclavización: "Se puede resolver el problema de la libertad privando al hombre de pan. ... Aquí el pan se convierte en una forma de esclavizar al ser humano. Las tres tentaciones rechazadas por Cristo esclavizan al hombre." (fuente: enlace txt).También las condiciones físicas externas—como las propiedades del entorno (luz, humedad, temperatura, contaminación)—afectan la actividad vital del ser humano, creando condiciones específicas en las que puede volverse dependiente: "La luz, la humedad, la temperatura, la radiación, la contaminación química—todo esto influye en la actividad vital del hombre... estos y otros factores ambientales juegan un papel importante en la determinación de las condiciones de vida." (fuente: enlace txt).Junto con las circunstancias que conducen a la esclavización, existen fuerzas que favorecen la liberación de la persona. En primer lugar, está la capacidad del ser humano para cambiar su vida mediante esfuerzos personales, como el ejemplo de un comportamiento responsable y paciente, cuando el ejemplo personal es capaz de influir en su entorno: "El ser humano puede cambiar las circunstancias de su vida con paciencia, con su ejemplo... Su ejemplo puede corregir a otras personas que se comportan de manera incorrecta." (fuente: enlace txt).Además, es fundamental la idea de una acción creativa y libre, cuando cada acción se puede considerar como la oportunidad de crear algo nuevo, de ir más allá de lo condicionado: "Cada acción humana puede describirse de manera dual: ... es posible aquella acción que se convierte en causa de eventos posteriores, pero que en sí misma es libre, sin causa. Es posible ejercer influencia a través de la libertad." (fuente: enlace txt).También se destaca la concepción de la libertad como un don vital que otorga la posibilidad de construir la propia vida, donde el individuo elige su camino y puede ascender a esferas elevadas, manteniéndose dueño de su destino: "El poder es solamente un medio para la libertad y una herramienta de la libertad. Pero esta libertad en sí no puede ser disminuida ni aumentada por nadie ni por nada: siempre es inherente al ser humano..." (fuente: enlace txt), y además: "La libertad es un talento que Dios nos ha dado; una herramienta con la que debemos saber actuar, construyendo nuestra vida y nuestra felicidad. Al sacrificarla, traicionamos al mismo Dios. La verdadera libertad debe ser valorada como la vida misma..." (fuente: enlace txt).Así, a la esclavización del ser humano contribuyen tanto fuerzas externas—condiciones económicas, sociales y naturales, así como la falta en la obtención de necesidades básicas—como procesos internos, cuando el individuo pierde el control sobre su propia voluntad, quedando sometido al poder de los símbolos y estructuras sociales. Por el contrario, la liberación se alcanza a través de la iniciativa personal, la acción creativa y libre, y del correcto uso del don de la libertad para la autorrealización y la transformación del entorno.