El Amor Divino que Sostiene la Creación
El amor de Dios abarca todo el mundo sin limitarse a nuestras debilidades humanas o a la imperfección de la naturaleza. A pesar de todos nuestros errores y pecados, el amor de Dios se manifiesta en todo el universo a través de Su continua creación y providencia, lo que permite sostener la vida en cada uno de sus niveles. En particular, ese amor se evidencia en que Él sostiene la vida de la creación, enviando la lluvia y haciendo crecer la hierba para proveer alimento a todas las criaturas, aun cuando la naturaleza humana esté lejos del ideal. Así, la gracia divina no depende de nuestros méritos o defectos: es abarcadora y se extiende a toda forma de vida, otorgando significado incluso a las formas de existencia más pequeñas.El amor de Dios se extiende por todo el mundo, a pesar de la imperfección de la naturaleza humana. Él sostiene la vida de la creación; envía la lluvia sobre la tierra y hace crecer la hierba para dar alimento al ganado y a las aves celestiales que lo invocan (Sal. 146, 7–9). La hierba del campo, que hoy existe y mañana será arrojada al horno, Él la viste con una ropa más gloriosa que la túnica real (Mt. 6, 26, 30). Pero especialmente, Dios manifiesta Su bondadoso amor en relación con el ser humano. (fuente: enlace txt)