Divinidades Mentales: Construcciones del Pensamiento
Se puede afirmar que los conceptos de Dios y Alá son construcciones mentales, y no objetos reales del mundo físico, si se consideran como producto de la conciencia humana y como proyección de nuestras expectativas y aspiraciones. La argumentación se basa en los siguientes puntos:1. Se sostiene que las pruebas en el contexto filosófico y teológico a menudo se apoyan en conceptos abstractos e idealizados, que no corresponden a objetos físicos. Como se señala, “las pruebas en matemáticas y lógica tratan con conceptos idealizados, símbolos, sin relación alguna con objetos reales” (fuente: enlace txt). Esto significa que tales pruebas y razonamientos no pueden justificar la existencia de objetos materiales si provienen del pensamiento abstracto.2. Otro aspecto importante es la afirmación de que las deidades, al igual que otros personajes sobrenaturales, son simplemente proyecciones de las aspiraciones humanas. Una de las fuentes afirma: “Esto es justamente lo que se necesitaba entender”, le dice su maestro. “Dioses, demonios, todo el universo es solo un espejismo. Todo existe únicamente en la conciencia, de ella nace y en ella perece…” (fuente: enlace txt). Esta declaración demuestra que todo el universo, incluidas las imágenes divinas, aparece y desaparece en la conciencia humana, indicando así su naturaleza psicológica y mental, y no una existencia objetiva en el mundo físico.3. Se subraya adicionalmente que las imágenes religiosas son proyecciones de aspiraciones terrenales. Como se afirma: “No se puede negar la profundidad de esta visión. Sin embargo, esta teoría tiene bastantes inconvenientes. Uno de ellos es que parte de una suposición a priori atea. Dios no existe, y todos los personajes celestiales no son nada más que proyecciones de las aspiraciones terrenales del ser humano…” (fuente: enlace txt). Esta afirmación recalca que todas estas imágenes, incluidos los conceptos de Dios o Alá, surgen como resultado de la actividad de la mente humana y son reflejo de nuestras necesidades internas e ideales.Así, si se analizan las pruebas de la existencia desde la perspectiva del pensamiento abstracto, se puede argumentar que los conceptos de Dios y Alá representan construcciones mentales surgidas en la conciencia humana, y no objetos físicos que existan objetivamente.Citas de apoyo:“Esto es justamente lo que se necesitaba entender”, le dice su maestro. “Dioses, demonios, todo el universo es solo un espejismo. Todo existe únicamente en la conciencia, de ella nace y en ella perece…” (fuente: enlace txt)“No se puede negar la profundidad de esta visión. Sin embargo, esta teoría tiene bastantes inconvenientes. Uno de ellos es que parte de una suposición a priori atea. Dios no existe, y todos los personajes celestiales no son nada más que proyecciones de las aspiraciones terrenales del ser humano…” (fuente: enlace txt)