Fragmentación y crisis de la voluntad popular
La fragmentación de la voluntad popular y el conflicto interno de intereses grupales en los parlamentos democráticos conducen a que una expresión unificada y orgánica de la verdadera voluntad del pueblo se vuelva imposible. En esencia, cuando el pueblo se divide en múltiples grupos pequeños, cada uno de los cuales reclama representar la verdadera voluntad, la votación final y la formación del parlamentarismo se reducen a una suma mecánica de posiciones separadas, carente de una esencia profunda y unificada.Así, como se señala en uno de los razonamientos, el sistema parlamentario surgió durante un período de crisis, cuando «el pueblo no vive una vida orgánica ni tiene su propia voluntad orgánica», lo que hace que los órganos representativos adquieran únicamente la significación formal de la representación (fuente: enlace txt). En este contexto, cada grupo, basándose en sus propios fundamentos ideológicos e intereses –ya sean los enfoques «rojos» o «negros»– intenta determinar qué es lo que constituye la verdadera voluntad del pueblo. Esto conduce a un conflicto en el que la suma legítima de los votos se fragmenta y se reduce a una agregación mecánica, incapaz de transmitir la totalidad de la esencia histórica y cultural del pueblo.Otro enfoque destaca que «la democracia surge cuando se deshace la unidad orgánica de la voluntad del pueblo, cuando la sociedad se atomiza…», y en ese estado, el sistema solo es capaz de «sumar mecánicamente la voluntad de todos, pero de ello no resulta una voluntad común, una voluntad orgánica del pueblo» (fuente: enlace txt). Así, ante la constante lucha entre grupos por la legitimidad y el reconocimiento de la corrección de sus posiciones, el parlamento sigue siendo un instituto en el que falta la verdadera unidad en la representación por el voto, siendo el conteo mecánico de los votos incapaz de reflejar la unidad profunda de la voluntad popular.Adicionalmente, se señala en otra opinión citada: «
¿Cómo definir la voluntad popular en una época crítica, cuando parece que no existe una voluntad popular orgánica y unificada?… El parlamentarismo es un sistema político de una época histórica en la que, en efecto, ha desaparecido la unidad de la voluntad popular» (fuente: enlace txt). Aquí se enfatiza que la falta de cohesión en la autoexpresión colectiva impide la transición del formalismo representativo a la verdadera encarnación del interés y la voluntad general del pueblo.Así, la fragmentación de la voluntad popular, expresada a través del conflicto de diferentes intereses grupales, conduce a que los parlamentos se conviertan en escenarios de lucha por el reconocimiento formal, en lugar de ser el centro de la unión de la verdadera voluntad orgánica del pueblo. El resultado es la imposibilidad de crear una representación unificada por el voto, capaz de expresar de manera plena el significado históricamente consolidado y profundamente arraigado de la unidad del pueblo.