La Conexión Divina: Esfuerzo y Libre Elección

La respuesta se basa en el hecho de que la duración y la rapidez de nuestra comunicación con Dios dependen directamente de los esfuerzos personales y de la libre elección de cada individuo. En una de las fuentes se señala:
"Y de esta manera cada persona, de acuerdo a su medida, elige su labor, mediante la cual se acerca a una conversación favorable con Dios y al asombro por Dios." (fuente: enlace txt)

De este modo, nuestra capacidad y deseo de comunicarnos con Dios ―es decir, la rapidez y la prolongada medida en que entramos en esa comunicación― no se determinan por circunstancias externas, sino por nuestra elección personal, los esfuerzos y la aspiración de establecer una conexión favorable con Él. Esto también indica que nuestra relación con Dios se manifiesta a través de una participación activa, la aplicación independiente de los dones que se nos han otorgado y la libre voluntad orientada a buscar una comunicación íntima con Él.

Además, otra fuente destaca la importancia de que Dios tenga en cuenta el libre albedrío del ser humano:
"Él tiene en cuenta el libre albedrío del hombre. Y el hombre, por su parte, si es capaz de acercarse y unirse de manera más estrecha con Dios, es por la fuerza del modelo divino presente en él..." (fuente: enlace txt)

Estas afirmaciones demuestran que la duración y la rapidez de nuestra comunicación con Dios dependen del grado de nuestro esfuerzo personal y de nuestra disposición para establecer dicha conexión, reflejando así la profundidad y calidad de nuestra relación con Él.

La Conexión Divina: Esfuerzo y Libre Elección