El Llamado Divino: Vida y Esperanza
Desde mi punto de vista, lo que tiene mayor importancia es el llamado y no el grito. El llamado ante Dios refleja una invitación profundamente personal y llena de gracia, a través de la cual la persona adquiere una verdadera filiación divina, acercándose a Él y siendo amada, obteniendo una nueva calidad de vida. Este llamado encierra la idea de una unión eterna con Dios; nos invita, no simplemente en un arranque de desesperación o enojo, sino como amigos y familiares, lo que subraya el amor incondicional y el cuidado del Altísimo.Por ejemplo, en uno de los fragmentos se dice: "Su llamado, que nos trajo a la vida, es el llamado a ser eternamente sus amigos; nos convoca a serle familiares, a ser sus hijos e hijas, a llegar a ser tan cercanos y queridos para Él como lo es su Hijo Unigénito, Jesucristo, a ser el lugar de residencia del Espíritu Santo, a unirnos al mismísimo Divino." (fuente: enlace txt)Esta cita ilustra que el llamado no es simplemente un mandato mecánico, sino una invitación a entablar una relación profunda y cercana con Dios, lo que define de manera radical el destino del ser humano y su valor ante los ojos del Creador.Al mismo tiempo, el grito, aunque es una fuerte expresión de emociones, suele describirse como una reacción en situaciones especiales, muchas veces de crisis o altamente cargadas emocionalmente, cuando el individuo expresa su horror, miedo o desesperación, como, por ejemplo, en la descripción del grito de arrepentimiento de David: "...en el que David expresó todo su horror consigo mismo, todo su horror ante su pecado, ante Dios, ante el hombre, todo su arrepentimiento, el quebrantamiento de su corazón y alma, un grito de desesperación y esperanza." (fuente: enlace txt)Así, aunque el grito puede ser un acto emocional poderoso, es la manifestación de una reacción urgente y, a veces, dolorosa ante la gravedad del pecado y el desorden interno. En cambio, el llamado abre ante la persona el camino no solo hacia la corrección, sino hacia una vida verdadera, que se otorga por el amor y la misericordia de Dios.En resumen, el llamado posee una mayor significación, porque confirma nuestro valor y dignidad ante los ojos de Dios, convirtiéndose en la fuente de la renovación espiritual y de un vínculo sólido con Él.Citas de soporte: "Su llamado, que nos trajo a la vida, es el llamado a ser eternamente sus amigos; nos convoca a serle familiares, a ser sus hijos e hijas, a llegar a ser tan cercanos y queridos para Él como lo es su Hijo Unigénito, Jesucristo, a ser el lugar de residencia del Espíritu Santo, a unirnos al mismísimo Divino." (fuente: enlace txt) "...en el que David expresó todo su horror consigo mismo, todo su horror ante su pecado, ante Dios, ante el hombre, todo su arrepentimiento, el quebrantamiento de su corazón y alma, un grito de desesperación y esperanza." (fuente: enlace txt)