Optimismo Divino y el Propósito Eterno
La afirmación de que Dios es optimista implica que el optimismo de Dios no está vinculado a meras expectativas sobre los asuntos humanos, sino que está dirigido directamente a la realización de la obra divina. Esto significa que el verdadero optimismo divino se refleja en la certeza de un futuro luminoso, en un Reino inminente, que llegará inevitablemente, ya que es ejecutado por el mismo Dios. En ello se percibe una fe profunda de que, a pesar de las pruebas temporales y la limitación de la fuerza humana, el designio divino se lleva a cabo gracias al poder y la determinación de Su voluntad.Esta perspectiva influye en nuestra comprensión del designio divino, puesto que muestra: • Que es necesario prestar atención a transformar los deseos carnales en aspiraciones espirituales, enfocando la vida en el gran plan de Dios y en los valores eternos, en lugar de en las necesidades terrenales temporales. • Que el ser humano, al adherirse a esta visión, se esfuerza por ver su vida como parte del gran designio divino, lo que confiere a sus acciones un sentido profundo y un gran valor.Citas de apoyo: "Esto significa que su optimismo no se refiere tanto a los asuntos humanos, sino a la Obra de Dios. Él cree en un futuro luminoso, en un Reino inminente, porque no puede sino llegar, ya que es realizado por Dios." (fuente: enlace txt)"En ello reside el optimismo espiritual del verdadero servicio a Dios. Él cree en su dirección y siente el poder de la Providencia Divina. En esa certeza encuentra el sentido de su trabajo y se valora a sí mismo como parte del designio divino." (fuente: enlace txt)