El Legado de la Luz Eterna
Se puede encontrar consuelo en el hecho de que la pérdida de un maestro no significa la desaparición de Su luz ni la transmisión de la Torá. Su bendita esencia y voz continúan resonando en los corazones de los alumnos. Por ejemplo, como se dice en una de las fuentes, es importante destacar que, aunque exteriormente se manifieste el dolor de la pérdida, el verdadero consuelo llega al comprender que el maestro ya ha alcanzado un lugar luminoso:"Pero no me atrevo a llorar por ti; porque sé que el Hijo del Rey te ha llevado a Su luminoso palacio. La naturaleza me impulsa, por un sentimiento natural de amor, a lamentar tu partida; pero temo deshonrar el Palacio Real con mis lamentos... Por ello, quiero alegrarme de haber ofrecido un abundante sacrificio... Tu voz aún resuena en mi oído; la recuerdo y, estremeciéndome, presto atención a los dulces sonidos y tiernas palabras tuyas. Pero tan pronto como comienzo a llorar por ello, mi alma se aquieta y, asombrada, escucha los cantos enérgicos de los coros que exclaman: ¡hosanna!..." (fuente: enlace txt)Asimismo, la idea de que el maestro accede a la eterna corona de gloria ofrece esperanza y confirma que la pérdida es temporal en la existencia terrenal, mientras que la Verdad y la Luz son eternas:"Él coloca la corona de gloria sobre mi cabeza y me llena de alegría. Los Ángeles que te han aparecido desde nosotros te conducen al Edén, elevándote en ofrenda a Aquel que te creó. ¡Ve en paz! Prepara a Tu siervo un gran tesoro colmado de bendiciones dulces y concede en paz el descanso de su espíritu en el Reino. La trompeta suena, se oye la llamada del cuerno, los muertos despiertan y se levantan de sus tumbas. Los justos vuelan en las nubes para encontrarse con nuestro Señor y, junto a Él, ingresan al palacio nupcial repleto de alegrías. A ti, bienaventurado, ya te ha sido otorgada una corona en el Edén hecha de flores, eternamente imperecederas en el Reino." (fuente: enlace txt)Así, a pesar de la pérdida de parte de la Torá y de la sensación de alejamiento de la Verdad, el consuelo reside en reconocer la bendición del maestro, cuyo enseñanza continúa viva en las escrituras sagradas y en la memoria de los alumnos. La inmersión en el profundo estudio de las Escrituras y el constante retorno a sus palabras ayudan no solo a mantener la conexión con la Verdad, sino también a protegernos de la pérdida espiritual, incluso en los momentos más difíciles.Supporting citation(s):"Pero no me atrevo a llorar por ti; porque sé que el Hijo del Rey te ha llevado a Su luminoso palacio. ..." (fuente: enlace txt)"La corona de gloria se coloca sobre mi cabeza y me llena de alegría. ..." (fuente: enlace txt)