El Camino de la Santidad: Separando lo Sagrado de lo Cotidiano
El distanciamiento de lo cotidiano de la santidad ayuda a la persona a crear y mantener un espacio interior especial en el que puede trabajar deliberadamente en su desarrollo espiritual. Esta delimitación permite no solo dejar atrás las preocupaciones y el ajetreo mundano, sino también impregnar la vida de altos significados espirituales y benevolencia. De este modo, la santidad se convierte en una especie de guía que dirige los esfuerzos del alma hacia lograr la armonía con los valores supremos y una existencia justa.Como se señala en una de las fuentes, «De esta manera, el desarrollo espiritual de la persona requiere un esfuerzo considerable y la consciencia de la importancia de prestar atención constante al estado de su alma. La santidad no significa solo separarse de lo terrenal, sino también llenar la vida de significados espirituales y benevolencia» (fuente: enlace txt). Este pensamiento subraya que el énfasis en la santidad requiere un trabajo activo sobre uno mismo, permitiendo a la persona buscar intencionadamente e incorporar en su vida profundas guías espirituales.Además, la delimitación entre lo sagrado y lo cotidiano ayuda a ser más consciente y apreciar la naturaleza especial de aquellos lugares y objetos que tienen un significado sacro. Por ejemplo, se dice: «Y esta es, precisamente, la primera y negativa faceta del concepto de santidad. Por lo tanto, cuando, luego de los Sacramentos, denominamos sagrado a muchas otras cosas, nos referimos precisamente a aquello que es especial, separado del mundo, de lo cotidiano, de la vida ordinaria, aquello que llamamos sagrado. Cuando decimos: templo sagrado, ante todo significa que esta construcción no es una casa común, en la que no conviene habitar...» (fuente: enlace txt). Tal separación recuerda que la santidad no puede sumergirse en lo cotidiano y su presencia requiere una actitud y respeto especial.Finalmente, la separación entre lo mundano y lo sagrado refleja la aspiración hacia la perfección espiritual y la unión con las leyes superiores del ser. Como se destaca: «La santidad es la separación de lo mundano y la consagración, la aproximación a un estado espiritual superior. Cristo nos llama a la perfección, como culminación del camino espiritual y a una completa armonía con las leyes de Dios» (fuente: enlace txt). En este sentido, establecer una clara división entre lo sagrado y lo cotidiano se convierte en el fundamento para la realización gradual del potencial interior, ayudando a la persona a alcanzar la madurez y la integridad del alma, permitiéndole transitar por el camino de la renovación espiritual.Así, la importancia de separar lo sagrado de lo mundano en la vida diaria radica en que ello fomenta un desarrollo espiritual intencionado, ayuda a centrarse en los valores internos, fortalece la percepción espiritual y enriquece la vida con un significado que trasciende el bullicio ordinario.Supporting citation(s):«De esta manera, el desarrollo espiritual de la persona requiere un esfuerzo considerable y la consciencia de la importancia de prestar atención constante al estado de su alma. La santidad no significa solo separarse de lo terrenal, sino también llenar la vida de significados espirituales y benevolencia.» (fuente: enlace txt)«Y esta es, precisamente, la primera y negativa faceta del concepto de santidad. Por lo tanto, cuando, luego de los Sacramentos, denominamos sagrado a muchas otras cosas, nos referimos precisamente a aquello que es especial, separado del mundo, de lo cotidiano, de la vida ordinaria, aquello que llamamos sagrado. Cuando decimos: templo sagrado, ante todo significa que esta construcción no es una casa común, en la que no conviene habitar...» (fuente: enlace txt)«La santidad es la separación de lo mundano y la consagración, la aproximación a un estado espiritual superior. Cristo nos llama a la perfección, como culminación del camino espiritual y a una completa armonía con las leyes de Dios.» (fuente: enlace txt)