Puentes entre Fe y Ciencia

La ciencia y la teología ocupan posturas diferentes, aunque complementarias, en cuestiones de evidencia y fe. Como señaló Fedotov, la fe abarca aquellas cuestiones que no se prestan a la verificación mediante métodos científicos convencionales, mientras que la crítica se aplica a afirmaciones pertenecientes al ámbito de la experiencia sensorial y de los hechos históricos. Él escribe que «la fe concierne a aquellas cuestiones que no están sometidas al juicio de la ciencia», y que todo lo que acontece «en el espacio y en el tiempo» puede ser considerado tanto desde el punto de vista de la fe como del conocimiento objetivo (fuente: enlace txt).

Por otro lado, la práctica científica contemporánea a menudo se distancia del uso de los términos «creación» y «Creador». En la fuente se indica que «durante los últimos 150 años, los términos creación y creador en la ciencia se han empleado prácticamente nada, ya que esto amenaza la reputación científica del ponente». No obstante, se señala que algunos científicos, a pesar de las normas establecidas, están dispuestos a reconocer explicaciones alternativas si los datos experimentales las respaldan —incluso si esas explicaciones se fundamentan en la noción de la creación (fuente: enlace txt).

Así, cuando se trata de la evidencia y la fe, la teología define su ámbito abordando cuestiones que no pueden ser verificadas empíricamente, mientras que la ciencia se concentra en hechos y datos que pueden ser presentados a partir de la experiencia y la observación. Sin embargo, la evaluación crítica puede servir de puente entre estas disciplinas, permitiendo que los distintos enfoques se complementen al analizar hechos históricos o empíricos.

Citas de apoyo:
«Fedotov demostró que la fe y la crítica no solo no se oponen, sino que deben complementarse orgánicamente. La fe se ocupa de aquellos temas que no están sometidos al escrutinio de la ciencia. En este sentido, la tradición y el legado están libres de las conclusiones de la crítica. Sin embargo, la crítica «toma su lugar cada vez que la tradición se refiere a un hecho, a una palabra o a un evento delimitado en el espacio y en el tiempo. Todo lo que acontece en el espacio y en el tiempo, que es o fue accesible a la experiencia sensible, puede ser objeto no solo de fe, sino también de conocimiento. Si la ciencia guarda silencio sobre el misterio de la Trinidad o la vida divina de Cristo, puede suministrar una respuesta completa sobre la autenticidad del don de Constantino (que en algún momento fue reconocido incluso en Oriente), sobre la pertenencia de una obra a determinado padre, sobre el contexto histórico de las persecuciones al cristianismo o sobre la actividad de los concilios ecuménicos. En cuanto a la “hipercrítica”, Fedotov subrayaba que, por lo general, no son argumentos científicos objetivos los que la impulsan, sino ciertas predisposiciones ideológicas.» (fuente: enlace txt)

«Sin embargo, cabe constatar que durante los últimos 150 años los términos creación y creador prácticamente no se han utilizado en la ciencia, ya que ello amenaza la reputación del ponente. La complejidad de la situación para los científicos que se atreven a ir «demasiado lejos» con su propia lógica puede apreciarse en las reflexiones del profesor de física de la Universidad de Manchester: “Si la materia viva no surgió como resultado de la combinación de átomos, fuerzas de la naturaleza y radiación,

¿cómo es que todo surgió?
Existe otra teoría, actualmente no bien vista, basada en las ideas de Lamarck: si a un organismo se le requiere un perfeccionamiento, lo desarrolla y lo transmite a sus descendientes. Me parece que deberíamos ir más allá y reconocer que la única explicación aceptable es la creación. Sé que para un físico esto es un anatema, como lo es para mí, pero no debemos rechazar una teoría que no nos agrada si los datos experimentales la respaldan.”» (fuente: enlace txt)

Puentes entre Fe y Ciencia

¿cómo es que todo surgió?