El Aroma del Arrepentimiento Sincero
Dios deleita en la sincera voz de nuestra alma cuando Le ofrecemos no solo palabras, sino todo nuestro íntimo arrepentimiento y amor. Lo que presentamos en la oración no es simplemente una súplica formal, sino nuestra confesión interna y verdadera, una "confesión del alma" que actúa como la fragancia de un sincero anhelo ante Él. En otras palabras, no Le traemos regalos de este mundo, sino que entregamos lo que es más preciado: nuestro verdadero corazón arrepentido, el cual se convierte para Dios en un incienso fragante.Citas de apoyo:«Si oras, Dios aceptará tu oración en lugar de un becerro. Si te entregas con un corazón sincero, tu celo sobrepasa al que se ofrece en sacrificio un buey... en ella se deleita con su fragancia, el sincero sentimiento de anhelos; porque son para Dios un incienso fragante.» (fuente: enlace txt)«Con un corazón sincero y arrepentido, aquello que podemos ofrecer a nuestro Señor, siempre le es precioso y le proporciona gran alegría. Dios siempre acepta el verdadero arrepentimiento, ya que crea la fragancia de sinceros anhelos fragantes.» (fuente: enlace txt)Así, cuando nos presentamos ante Dios en la oración, Le ofrecemos nuestra canción del alma, nuestro sincero arrepentimiento y el reconocimiento de nuestra necesidad de Su gracia, siendo esta profunda y verdadera expresión de nuestra alma la que le brinda alegría inmensurable.