La Vida como Sacrificio: Camino hacia la Amistad Divina
Según citas de los materiales presentados, una verdadera amistad con el Creador requiere que toda la vida de la persona se convierta en un sacrificio para Él. Esto implica no solo una acción aislada, sino un constante afán de abnegación, donde cada acto, cada pequeña ofrenda, es una señal de disposición a entregarse y dar todo lo que se posee por Dios.En particular, en una fuente se afirma:"Y debemos esforzarnos en organizar nuestra vida de tal manera que ésta se presente como un sacrificio a Dios. Cuando una persona es bautizada, le cortan el cabello en forma de cruz en la cabeza como señal del primer sacrificio a Dios. Así, la persona se presenta sin poseer nada, únicamente la cruz y la camisa que apenas cubre su desnudez; y lo primero que hace es ofrecer a Dios como sacrificio lo que puede dar en ese preciso momento. Con este sacrificio se inicia su vida espiritual, la relación con Dios, que implica un sacrificio constante. Y sólo de esta manera, mediante un sacrificio continuo, se puede llegar a ser hijo de Dios, sólo así se logra la adopción. Convertirse de esclavo a hijo solo se consigue acostumbrándose al sacrificio." (fuente: enlace txt)Otro fragmento explica que es justamente a través del sacrificio que el ser humano adquiere una nobleza elevada, similar a la mostrada por el mismo Señor:"
¿Cómo pasar de ser esclavo, de siervo, a ser hijo de Dios?Esto está relacionado con el sacrificio. La nobleza, en general, se vincula al sacrificio, y a una acción noble se le llama así cuando la persona sacrifica algo propio o se entrega a sí misma por el bien ajeno. Lo más sublime en cuanto a nobleza lo realizó el mismo Señor, Quien entregó a su propio Hijo para su muerte, a fin de crear de nosotros, seres tan pecadores, insignificantes y necios, una familia propia, para llamarnos hijos. ¿Quién de nosotros, para unirse a su prójimo, arrojaría a su hijo o hija por la ventana? Una acción insensata. Y el Señor ejecuta este "absurdo": entrega voluntariamente a su propio Hijo para que seamos adoptados. Y el Hijo de Dios baja a la tierra por voluntad propia, convirtiéndose voluntariamente en sacrificio por nosotros." (fuente: enlace txt)De estas declaraciones se desprende claramente que, para establecer una verdadera amistad con el Creador, se requiere una disposición increíble a sacrificarse, renunciando al egoísmo propio y aspirando a que la vida entera sea un acto de consagración y amor hacia Dios. No se trata tanto de sacrificios materiales (como velas, notas o dinero), sino de un constante auto-desapego, un vivo deseo de vivir por valores eternos, expresado en la entrega total de lo que la persona pueda ofrecer en cada momento.