Misterios del Sacerdocio y del Clamor Litúrgico
Las instrucciones divinas para los sacerdotes se encuentran en las disposiciones que definen el sacerdocio legítimo de la Iglesia de acuerdo con los textos del Antiguo y Nuevo Testamento. En particular, el documento de enlace txt expone en detalle que el sacerdocio está destinado a personas elegidas, dotadas de derechos y obligaciones especiales: están llamados a enseñar, realizar ceremonias sagradas y bendecir al pueblo, siendo investidos mediante la imposición de manos con una oración en la que se imparte un don especial del Espíritu Santo.En cuanto al inicio del servicio, este comienza con un clamor, el cual marca un principio sagrado de la liturgia. Tal como se cita en el enlace txt:"El servicio comienza con un clamor, y el clamor es también un momento completamente especial de la liturgia. La normativa considera el clamor como una santidad a la que no deben tocarse labios no consagrados. El clamor —el inicio del servicio— siempre lo pronuncia el ministro."Así, según los datos, el servicio sacerdotal se fundamenta en las instrucciones divinas sobre el sacerdocio legítimo, que abarca la enseñanza, la realización de ceremonias sagradas y la bendición; y su inicio se marca con un clamor especial, pronunciado únicamente por el ministro.Citas de apoyo:"la Iglesia de Cristo, al igual que en el Antiguo Testamento, debe tener un sacerdocio legítimo: Ef. 4,11; 1 Cor. 12,28; Heb. 5,4-5; 7,12; Isa. 66,20-21. ... El servicio sacerdotal se confiere mediante la imposición de manos con una oración..." (fuente: enlace txt)"El servicio comienza con un clamor, y el clamor es también un momento completamente especial de la liturgia. La normativa considera el clamor como una santidad a la que no deben tocarse labios no consagrados. El clamor —el inicio del servicio— siempre lo pronuncia el ministro." (fuente: enlace txt)