El Reflejo Interno de la Imagen Divina
La respuesta radica en que la idea de "creado a imagen y semejanza" se refiere principalmente a la esencia interna del ser humano –su alma, palabra (capacidad racional) y espíritu– y no exclusivamente a las características externas o físicas. Es decir, las peculiaridades individuales, incluida la discapacidad, no privan al ser humano de su naturaleza espiritual fundamental, que se define por cualidades más profundas, como la razón, la bondad y la aspiración hacia Dios.Por ejemplo, una de las fuentes señala: "Por lo tanto, se dice que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios (Gén 1:26). 'A imagen' – como el ser que posee [imagen] del Existente y como el reflejo [imagen] del que participa en la existencia: ... Todo ser racional es creado a imagen de Dios, pero solo aquellos que son buenos y sabios son a semejanza [de Él]." (fuente: enlace txt) Esta cita destaca que el mero hecho de poseer racionalidad ya es un signo de haber sido creado a imagen de Dios. Al mismo tiempo, la plena manifestación de la divinidad (es decir, la semejanza) se expresa a través de cualidades morales y espirituales superiores que permanecen al margen de las limitaciones físicas.Otra fuente detalla la estructura interna del ser humano, la cual sienta las bases para comprender la imagen divina: "El alma inteligente se asemeja al Padre; la palabra, engendrada por el alma, se asemeja al Hijo; el espíritu procede, manteniendo una unión indivisible con el alma y la palabra. ... Así, el ser humano, creado a imagen de Dios, porta en sí la semejanza de Dios: alma, palabra y espíritu. [...]" (fuente: enlace txt) Aquí se indica que es precisamente este aspecto inmaterial e interno lo que constituye la verdadera semejanza divina del ser humano. En consecuencia, aunque las manifestaciones externas de las personas puedan variar –ya sean características físicas o discapacidad– su esencia, memoria, razón y espiritualidad siguen siendo un reflejo de Dios.Por lo tanto, las cuestiones relacionadas con las peculiaridades individuales, incluida la discapacidad, se enmarcan en la idea religiosa de que la verdadera "imagen de Dios" no se mide tanto por la perfección externa, sino por la esencia interna inherente a cada persona por el simple hecho de haber sido creada. De ello se deduce que las desviaciones o características físicas no disminuyen el valor intrínseco de cada individuo como portador de esta naturaleza espiritual.Citas de apoyo:"Por lo tanto, se dice que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios (Gén 1:26). 'A imagen' – como el ser que posee [imagen] del Existente y como el reflejo [imagen] del que participa en la existencia: ... Todo ser racional es creado a imagen de Dios, pero solo aquellos que son buenos y sabios son a semejanza [de Él]." (fuente: enlace txt)"El alma inteligente se asemeja al Padre; la palabra, engendrada por el alma, se asemeja al Hijo; el espíritu procede, manteniendo una unión indivisible con el alma y la palabra. ... Así, el ser humano, creado a imagen de Dios, porta en sí la semejanza de Dios: alma, palabra y espíritu." (fuente: enlace txt)