El Origen Eterno del Espíritu Santo

El dogma de que el Espíritu Santo procede del Padre se explica en que, incluso si el Espíritu se percibe como una Persona personal, libre y racional, su origen eterno posee un carácter único, distinto de la generación del Hijo. A diferencia del Hijo, que es engendrado por el Padre, el Espíritu no “nace”, sino que procede eternamente del Padre; esta procedencia enfatiza que solo el Padre es el principio originario de la hipóstasis del Espíritu Santo. Como se señala en una de las fuentes, “El Hijo ha sido engendrado del Padre, y el Espíritu procede del Padre” ( enlace txt), subrayando así la diferencia fundamental entre la acción por la que se manifiestan las características personales tanto del Hijo como del Espíritu.

Otro texto indica que cuando la Iglesia afirma que el Espíritu Santo procede del Padre, se desea destacar su origen eterno y primario precisamente del Padre, como se expresa: “El Espíritu de verdad, que procede del Padre…” (Juan 15, 26). Al mismo tiempo, las propiedades personales del Espíritu permanecen inalteradas y esenciales – es un ser libre, actuando con autoconciencia, tal como señala el autor, al afirmar que “la propiedad personal o hipostásica del Espíritu Santo es su procedencia del Padre” ( enlace txt).

Así, la diferencia entre el “engendramiento” del Hijo y el “proceder” del Espíritu permite mantener la unidad interna y la distinción entre las personas de la Trinidad: el Espíritu conserva su personalidad, a pesar de que su existencia tiene un origen propio y eterno únicamente del Padre. Esto evita la confusión de roles dentro de la Trinidad y garantiza que, aun poseyendo cualidades personales, el Espíritu tenga su lugar especial como el flujo directo de la vida divina proveniente del Padre.

Citas de apoyo:
“El Hijo ha sido engendrado del Padre, y el Espíritu procede del Padre.” (fuente: enlace txt)

“Por lo tanto, cuando la Iglesia se expresa brevemente que el Espíritu Santo procede del Padre, siempre se tiene en mente las palabras de Cristo: ‘El Espíritu de verdad, que procede del Padre…’” (fuente: enlace txt, página: 39)

“La propiedad hipostásica no puede perderse ni convertirse en pertenencia de otra Persona… Las Escrituras testifican claramente que solo el Padre es la Fuente del Espíritu Santo.” (fuente: enlace txt)

El Origen Eterno del Espíritu Santo

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