Camino Espiritual: La Santidad y la Iluminación

En el contexto del desarrollo espiritual, el concepto de “santo” destaca que la persona dotada de la gracia de Dios vive según leyes espirituales y se distingue del mundo, siendo elegida para comunicarse con Dios, mientras que “iluminado” se refiere a aquel cuya mente y corazón han sido purificados hasta tal grado que pueden percibir y contemplar el brillo divino y la verdadera realidad del mundo.

Si se recurre al material del archivo enlace txt, se puede observar que la palabra “santo” está vinculada a la idea de un ser de otro orden y a la trascendencia, ya que en el Antiguo Testamento este término enfatizaba la premundaneidad y la supramundaneidad de Dios, mientras que en el Nuevo Testamento el apóstol Pablo lo utiliza para designar la singularidad de los cristianos como el Israel espiritual. Esto significa que la santidad se expresa en la pertenencia a Dios y en la presencia en el hombre de la gracia del Espíritu, que guía sus acciones y su vida. Como se dice:
"El santo es, ante todo, el 'no'. A este 'no' en el concepto de santidad corresponde... cuando en el Antiguo Testamento Dios es llamado Santo, significa que se habla de su premundaneidad y supramundaneidad, de su trascendencia al mundo, por lo cual Filón, en su transcripción filosófica de la revelación bíblica, traduce directamente la idea de la santidad divina al concepto filosófico de trascendencia." (fuente: enlace txt)

Por otro lado, el concepto de “iluminado” se caracteriza por alcanzar el grado más alto de desarrollo espiritual, cuando la mente del hombre es purificada y se llena de luz divina. En este estado, la persona regresa a su pureza original, adquiriendo la capacidad de ver y contemplar directamente a Dios y las bellezas celestiales. Tal como se presenta en la descripción del archivo enlace txt:
"Iluminación es el grado más elevado al que asciende el sujeto conocedor, cuando ilumina su mente con la luz de Cristo y del Espíritu Santo, cuando enciende su alma con un fuego incorpóreo y divino. La mente purificada e iluminada regresa a su pureza primigenia, la cual poseía antes de la caída, acepta 'su propia naturaleza — ten idian physin' y produce un conocimiento puro e inmaculado." (fuente: enlace txt)

Así, la diferencia fundamental radica en que ser “santo” significa portar la gracia divina, vivir según la voluntad del Espíritu y diferenciarse de las pasiones terrenales y el pecado – un proceso que a menudo implica una prolongada purificación y un cambio de dirección en la vida, como se subraya en otras fuentes. A la vez, alcanzar un estado de iluminación indica que la mente se ha purificado hasta el punto de ser capaz de percibir realidades espirituales y un esplendor invisible al ojo común. Ambos conceptos están interrelacionados, pues la santidad puede ser una condición previa para la iluminación; sin embargo, reflejan distintos aspectos del camino espiritual: uno se refiere a la calidad de vida y a un estado impregnado de la gracia de Dios, y el otro a la culminación de la visión interior y la comprensión de la verdadera realidad espiritual.

Camino Espiritual: La Santidad y la Iluminación

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