La dualidad de la luz en la creación

El argumento se puede interpretar de la siguiente manera: en el relato de la creación se distinguen dos etapas en la aparición de la luz. Primero, en el primer día, aparece la luz primaria: una manifestación creativa de la palabra de Dios que no está ligada a cuerpos celestes específicos, sino que representa la energía divina que impregna todo el mundo. Más tarde, en el cuarto día, se crean el sol, la luna y las estrellas para ordenar el tiempo, servir como señales y regular el ciclo del día y la noche.

Como se señala en una de las fuentes, "El sol fue creado en el cuarto día no para atraer la luz, sino para servir de regulación del tiempo para la humanidad. La luz ya existía y ya era la manifestación del bien de Dios, lo cual se confirma con el texto 'hágase la luz'. De esta manera, la luz tenía una naturaleza fundamentalmente distinta antes de la creación de los cuerpos celestes" (fuente: enlace txt). Esto indica que la luz primordial, surgida en el primer día, era independiente de los cuerpos luminosos y constituía la fuente original de resplandor.

Otro autor enfatiza: "Las Sagradas Escrituras y los Santos Padres explican claramente que el sol y los demás cuerpos celestes no son la fuente de la luz primordial. La primera luz fue creada no por los cuerpos celestes, sino por la palabra de Dios. Esto se dice de forma explícita en el texto del Génesis: 'Y dijo Dios: hágase la luz. Y la luz fue'" (fuente: enlace txt). Aquí se destaca que la existencia de la luz no dependía de la aparición de luminarias específicas; estas se crearon posteriormente para ordenar los tiempos de acuerdo con el plan divino.

Así, la aparente contradicción se resuelve diferenciando las dos fases de la creación: la manifestación primordial de la luz, como señal del poder creativo de Dios, y la posterior creación de cuerpos celestes (y otros) destinados a organizar el tiempo y los acontecimientos. Esta división subraya que la aparición de luminarias visibles en el cuarto día no disminuye el hecho de que la luz se creó en el primer día, sino que estructura la creación y su funcionamiento.

Citas de apoyo:
"El sol fue creado en el cuarto día no para atraer la luz, sino para servir de regulación del tiempo para la humanidad. La luz ya existía y ya era la manifestación del bien de Dios, lo cual se confirma con el texto 'hágase la luz'. De esta manera, la luz tenía una naturaleza fundamentalmente distinta antes de la creación de los cuerpos celestes." (fuente: enlace txt)

"Las Sagradas Escrituras y los Santos Padres explican claramente que el sol y los demás cuerpos celestes no son la fuente de la luz primordial. La primera luz fue creada no por los cuerpos celestes, sino por la palabra de Dios. Esto se dice de forma explícita en el texto del Génesis: 'Y dijo Dios: hágase la luz. Y la luz fue'" (fuente: enlace txt)

La dualidad de la luz en la creación

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