De esclavitud a amistad divina
El entendimiento tradicional del término “siervo de Dios” subraya la completa sumisión y la ausencia de autonomía del ser humano, que entrega toda su vida a la voluntad del señor. Por ejemplo, una fuente describe:“
¿Puede un hombre decir de sí mismo que es siervo de Dios?Un esclavo es aquel que no tiene nada, y toda su vida pertenece a su señor: cuando quiere el señor, matará al esclavo, cuando quiere, le perdonará; cuando quiere, lo vestirá, y cuando quiere, lo desvestirá. Y el esclavo obedece completamente a su señor. ¿Así tenemos nosotros con Dios? No, no es así...” (fuente: enlace txt).En esta interpretación se subraya que el hombre carece efectivamente de la capacidad de administrar su vida de forma autónoma, estando completamente a merced de la voluntad y las decisiones del “señor”.En contraste, las palabras de Jesús, que dicen que “el esclavo no sabe lo que hace su señor”, apuntan hacia una relación espiritual distinta. Jesús se distancia deliberadamente de la imagen de sumisión incondicional, ya que el esclavo, al no conocer las intenciones de su señor, carece de un verdadero entendimiento y cercanía. Es por ello que dice:“Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; sino que os he llamado amigos, porque os he hecho conocer todo lo que oí de mi Padre…” (fuente: enlace txt).Aquí se hace énfasis en el establecimiento de relaciones basadas en el conocimiento mutuo y la cercanía con Dios. Este enfoque supone una elección consciente de seguir la enseñanza, en la que el ser humano no es un mero ejecutor ciego, sino que participa en un diálogo, compartiendo la voluntad del Padre. Es decir, a la luz de las palabras de Jesús, el verdadero significado de pertenecer a Dios no está relacionado con una sumisión esclava, sino con el establecimiento de relaciones amistosas y conscientes, donde la comprensión de las intenciones y mandamientos divinos se convierte en la base de la cercanía con Él.Cita(s) de apoyo:“
¿Puede un hombre decir de sí mismo que es siervo de Dios?Un esclavo es aquel que no tiene nada, y toda su vida pertenece a su señor: cuando quiere el señor, matará al esclavo, cuando quiere, le perdonará; cuando quiere, lo vestirá, y cuando quiere, lo desvestirá. Y el esclavo obedece completamente a su señor. ¿Así tenemos nosotros con Dios? No, no es así...” (fuente: enlace txt)“Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; sino que os he llamado amigos, porque os he hecho conocer todo lo que oí de mi Padre…” (fuente: enlace txt)