La transformación cultural hacia el consumismo posmoderno
Bajo la influencia de la democracia, las formas culturales tradicionales complejas, inicialmente impregnadas de profundos símbolos cristianos y de una diversidad de significados, han cedido el paso a modelos simplificados y estandarizados, característicos de la civilización posmodernista. Esto se manifiesta en la medida en que se ha abandonado la multiplicitud del legado tradicional en favor de patrones de consumo y de masas, donde los gustos individuales y la percepción superficial, a menudo formados a través de los medios de comunicación masivos, han llegado a ser dominantes. Como se señala en la siguiente cita:
"El floreciente complejo de la antigua cultura cristiana —tanto la de Europa occidental como la rusa— fue reemplazado, tal como predijo Konstantín Leóntiev, por una civilización posmodernista simplificada, declinada y omnívora, en la que, lamentablemente, triunfó la mediocridad afirmativa, ese europeo medio, consumidor par excellence, que verdaderamente se ha convertido en instrumento de la destrucción mundial." (source: enlace txt, page: 631)
Asimismo, este proceso se acompañó de la transición de las esferas política, social y cultural del pensamiento tradicionalmente religioso hacia una ideología laica, en la que los canales de comunicación masiva juegan un papel significativo en la formación de la conciencia pública. Como se enfatiza:
"Sin embargo, la sociedad secularizada no está libre de una ideología difusa y no violenta, que forma la conciencia de los vulgares, especialmente a través de los medios de comunicación masivos. Además, el sistema de comprensión del mundo, reducido a sí mismo, afirma una especie de empirismo de lo visible y un subjetivismo del placer." (source: enlace txt, page: 70)
Y adicionalmente:
"Las diversas áreas de la existencia colectiva —política, social y cultural— se han ido liberando gradualmente de cualquier orientación cristiana. La ciencia, la técnica, el conocimiento y las artes, el Estado y la vida económica, a partir de ahora, se sitúan fuera de la denominada esfera religiosa." (source: enlace txt, page: 70)
Así, bajo la influencia de las transformaciones democráticas, se observa un movimiento desde formas históricamente complejas y tradicionalmente teñidas de religiosidad del legado cultural hacia modelos más secularizados y estandarizados, donde se valoran la cultura de consumo, la ideología de masas y una comprensión simplificada del mundo. Este fenómeno se debe a un cambio en los referentes de la conciencia pública, en el que las tradiciones cristianas ceden su lugar a estándares culturales más universales, aunque menos multifacéticos.