El Alma: Esencia Inmortal y Fuente de Vida
Desde el punto de vista religioso-filosófico, la afirmación de que el ser humano es «Alma Viviente» subraya que la verdadera esencia del ser humano no es su cuerpo, sino una sustancia espiritual inmortal, distinta y superior a la existencia material. El alma actúa como portadora de capacidades superiores, tales como la memoria, el pensamiento, la voluntad creativa y la capacidad de comunicarse con Dios. Es el alma la que define la verdadera vida del ser humano, permaneciendo activa y significativa, incluso cuando el cuerpo físico deja de funcionar como órgano vital.
Así, según una de las fuentes, «El alma del ser humano sobrepasa infinitamente en su organización a su sustancia corporal, por eso, mientras permanezca en el cuerpo, a todas las funciones psíquicas y espirituales esenciales del ser humano se las atribuimos precisamente a ella...» (fuente: enlace txt). Esto enfatiza la idea de que es el alma la principal portadora de cualidades como la memoria, el pensamiento y la voluntad creativa, mientras que el cuerpo cumple únicamente un papel auxiliar y mecánico.
Otra fuente afirma: «El alma del ser humano es espiritual e inmortal —esto es un dogma. Según la definición del bienaventurado Agustín, es incorpórea (invisible) y sin forma...» (fuente: enlace txt). Tal perspectiva significa que el verdadero “yo” del ser humano es su esencia espiritual, creada por Dios, la cual no depende de las formas materiales pasajeras y permanece viva aun después de que se ha agotado el camino vital del cuerpo.
También se destaca una idea importante acerca de la prioridad del alma sobre el cuerpo: «
¿Qué es lo principal en el ser humano, el cuerpo o el alma?Lo principal es el alma. Cuando el alma está viva, el ser humano está vivo. ¿Y cuando mueren, qué es lo que muere, el alma o el cuerpo? El cuerpo, mientras que el alma permanece viva...» (fuente: enlace txt). Esto vuelve a llamar la atención sobre la noción de que la vida esencial del ser humano se determina por el estado de su alma, y no por las manifestaciones externas de la existencia física.
Por lo tanto, esta afirmación significa que el ser humano, por su verdadera naturaleza, es una entidad espiritual viviente, dotada de un principio inmortal que es la fuente de sus cualidades mentales, morales y vitales, así como de su conexión con los principios superiores y divinos.
Citas de apoyo:
«El alma del ser humano sobrepasa infinitamente en su organización a su sustancia corporal, por eso, mientras permanezca en el cuerpo, a todas las funciones psíquicas y espirituales esenciales del ser humano se las atribuimos precisamente a ella, y no al cuerpo. La memoria, el pensamiento, la voluntad creativa y otras pertenecen exclusivamente al alma del ser humano...» (fuente: enlace txt)
«El alma del ser humano es espiritual e inmortal —esto es un dogma. Según la definición del bienaventurado Agustín, es incorpórea (invisible) y sin forma...» (fuente: enlace txt)
«
¿Qué es lo principal en el ser humano, el cuerpo o el alma?Lo principal es el alma. Cuando el alma está viva, el ser humano está vivo. ¿Y cuando mueren, qué es lo que muere, el alma o el cuerpo? El cuerpo, mientras que el alma permanece viva...» (fuente: enlace txt)