El dilema de definir el mal en todos los ámbitos
Determinar el mal mediante una definición textual única para objetos que poseen naturaleza biológica (por ejemplo, personas, animales) y para aquellos que no poseen propiedades biológicas resulta sumamente problemático. Por un lado, muchas enseñanzas describen el mal como un fenómeno que surge de manera secundaria en relación con el bien, como resultado del uso inadecuado de aquellas fuerzas que originalmente constituyen el bien. Por ejemplo, se afirma que:"En segundo lugar, el mal no es primordial: surge sobre la base de la buena entidad de las criaturas creada por Dios, como consecuencia del abuso de la libertad, la cual también es buena ... por lo tanto, el mal es un fenómeno secundario, dependiente de las fuerzas del bien y que se ejecuta mediante el uso incorrecto de las fuerzas que en sí mismas son el bien; el mal es un parásito que se alimenta de las fuerzas del bien." (fuente: enlace txt)Esta perspectiva implica que el mal se define en relación con la esencia del bien, lo que ya presupone la existencia de un sujeto consciente, capaz de abusar de su libertad.Además, en las enseñanzas filosóficas es común la división en tres tipos de mal: metafísico, moral y físico. En este sentido, se observa:"En la filosofía está ampliamente difundida la enseñanza de que existen tres tipos de mal: el mal metafísico, el moral y el físico. Por mal metafísico se entiende la limitación de los seres creados; el mal moral se denomina pecado, es decir, la violación de normas morales; y al mal físico se le atribuyen los sufrimientos y defectos físicos." (fuente: enlace txt)Esta clasificación se aplica principalmente a seres vivos, conscientes y dotados de una esfera moral, y no permite trasladar directamente el concepto de mal moral a la esfera no biológica.También se señala que el mal no posee una base ontológica propia, sino que es más bien una desviación de los fundamentos vitales del ser:"El mal realmente no tiene base ontológica, porque siempre es una fuerza no creativa, sino destructiva. En principio, podemos llamar al mal una desviación de los fundamentos de la existencia." (fuente: enlace txt)Esta descripción enfatiza que el mal se define como un déficit o una desviación del estado ideal, lo que nuevamente depende de la evaluación de la creación según las normas del bien y la estructura del ser—criterios aplicables a seres con determinadas cualidades, pero no a todo lo existente.Así, si se intenta formular una definición textual única del mal, esta inevitablemente se basará en conceptos accesibles sólo para agentes inteligentes o creativos, y no podrá abarcar objetivamente la esfera no biológica, donde falta la elección moral o la conciencia. Por estas razones, resulta extremadamente difícil formular una definición universal exacta del mal, aplicable tanto a seres biológicos como no biológicos.