El extravío de la salvación: violencia y libertad en la fe

La violencia en el contexto de la religión en pos de la salvación se manifiesta como la imposición violenta de fe y orden, cuando la idea de salvación se convierte en un medio de coerción y no en un acto de libre elección y transformación interior. El sentido de la salvación forzada consiste en que el intento de “salvar” mediante la coerción distorsiona la idea original de liberación espiritual, privándola de la esencia de la libertad. Como se señala en una de las fuentes, “La idea de salvación forzada, tan fatal en sus consecuencias en la historia, es una falsa comparación del Reino de Dios con el reino de César, es una degradación del mundo espiritual al nivel del mundo natural” (fuente: enlace txt). Aquí se subraya que la salvación debe ser un acto de libertad, y la violencia basada en la coerción no es capaz de llevar a una auténtica iluminación.

En cuanto a la cuestión de quién es el iniciador de tal violencia –

¿Dios o el hombre?
– los materiales presentados dejan claro que la causa radica en el hombre. Uno de los textos afirma directamente: “El mal realmente no tiene una base ontológica, porque siempre es una fuerza no creativa, sino destructiva. Dios no hace el mal. Pero la libertad, otorgada al hombre, presupone que este puede usarla y desviar su voluntad del bien” (fuente: enlace txt). Esto significa que la violencia como medio de salvación no emana del designio divino, sino que surge como resultado de la elección humana y de la distorsión de la libertad, cuando el hombre, en sus acciones, se aparta de los verdaderos fundamentos espirituales.

Además, se puede observar que la violencia se presenta como una paradoja: las personas, al buscar la paz y la unidad, terminan recurriendo a la violencia que ellas mismas generan. Como se dice: “Las personas no adoran la violencia en sí misma: no practican el ‘culto a la violencia’…” (fuente: enlace txt). Esto demuestra que la violencia no constituye un medio objetivo de salvación divina, sino el producto de las aspiraciones y los errores humanos.

Así, la violencia en el contexto religioso de la salvación se manifiesta en forma de coerción y distorsión de los valores espirituales originales, siendo su iniciador el mismo hombre, quien, al ejercer la libertad concedida, puede interpretar erróneamente el camino hacia la salvación.

Citas de apoyo:
“La idea de salvación forzada, tan fatal en sus consecuencias en la historia, es una falsa comparación del Reino de Dios con el reino de César, es una degradación del mundo espiritual al nivel del mundo natural. En el mundo natural, en el reino de César, imperan la violencia y la coerción. El mundo espiritual, el Reino de Dios, es un orden de libertad. La violencia no puede salvar a nadie, porque la salvación implica un acto de libertad, la salvación es el esclarecimiento de la libertad desde el interior.” (fuente: enlace txt)

“El mal realmente no tiene una base ontológica, porque siempre es una fuerza no creativa, sino destructiva. Dios no hace el mal. Pero la libertad, otorgada al hombre, presupone que este puede usarla y desviar su voluntad del bien.” (fuente: enlace txt)

El extravío de la salvación: violencia y libertad en la fe

¿Dios o el hombre?

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