El enigma espiritual del perdón
La paradoja de la celebración del Domingo del Perdón reside en que esta festividad no se dedica a un evento concreto y material, sino a un estado espiritual que, en apariencia, casi no existe en la realidad tangible. Por un lado, el Domingo del Perdón simboliza la purificación del alma y la renovación de las relaciones personales y sociales; por otro, marca un estado que no se corresponde con ninguna forma material. En otras palabras, buscamos algo que, en esencia, no posee una base física sólida, pero que posee una enorme importancia espiritual. Este es el enigma: la festividad celebra la consecución de aquello que, por naturaleza, es efímero, casi ilusorio, pero al mismo tiempo sumamente deseado e importante para el desarrollo espiritual.Citas de apoyo:"La festividad del Domingo del Perdón nos recuerda, por sí misma, que no nos dirigimos hacia algo concreto y tangible, sino hacia algo espiritual, casi ilusorio, pero tan anhelado. En ello radica su singularidad y peculiaridad. La paradoja es que aspiramos a aquello que, en esencia, no tiene una forma sólida, pero posee una gran significancia." (fuente: enlace txt)