El Cuidado Incondicional del Creador
De acuerdo con los materiales presentados, se considera que el Creador ama a cada uno de nosotros, ya que su amor se manifiesta en el cuidado incondicional de cada alma, como lo demuestra la parábola de la oveja perdida. En una de las fuentes se indica:“El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo perdido.
¿Qué les parece?Si alguno tuviera cien ovejas y una de ellas se extraviara, ¿no dejaría las noventa y nueve en las montañas y saldría a buscar a la extraviada? ¿Porque sí lo haría? Lo hará. Así, el Señor ama a cada uno y no desprecia a nadie. Del mismo modo, nosotros, si deseamos alcanzar la paz interior, recibir el Espíritu Santo, el Reino de los Cielos y lograr una vida cristiana, debemos actuar de la misma manera. Porque ‘no es voluntad de vuestro Padre Celestial que se pierda ni uno de estos pequeños. A Dios no le agrada que pierda ni un solo hombre.’”(source: enlace txt)Esta reflexión muestra que el amor del Creador no depende de nuestras cualidades o acciones: Él valora a cada persona tanto que ni siquiera una oveja perdida puede quedar sin atención. Esta comprensión infunde en el ser humano la sensación de un valor y una importancia únicos, llenando su percepción espiritual de confianza, paz interior y un deseo sincero de amar, no solo a Dios, sino también al prójimo.Además, reconocer que somos la creación misma del Creador subraya nuestro alto valor y responsabilidad. Como se afirma en otra fuente:“Dios es nuestro Creador. De Él procedemos y tenemos nuestro origen y existencia. El alma, el cuerpo y todo nuestro ser provienen de Él. Somos obra de Sus manos. No existíamos, pero ahora existimos y vivimos. Su todopoderosa fuerza nos ha traído del no-ser al ser. Tus manos me crearon y me formaron.”(source: enlace txt)Este entendimiento de que nuestra vida y esencia provienen directamente del Creador nos impulsa a tratarnos con gran responsabilidad y amor espiritual, reconociendo que no somos fruto del azar, sino que llevamos en nosotros la imagen y el reflejo de la suprema fuerza. Como resultado, nuestra autopercepción espiritual adquiere un profundo significado, llenándose de confianza, paz y el impulso de vivir en armonía con el mundo y con nuestro ser interior.Supporting citation(s):“El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo perdido. ... Así, el Señor ama a cada uno y no desprecia a nadie. Del mismo modo, nosotros, si deseamos alcanzar la paz interior, recibir el Espíritu Santo, el Reino de los Cielos y lograr una vida cristiana, debemos actuar de la misma manera. Porque ‘no es voluntad de vuestro Padre Celestial que se pierda ni uno de estos pequeños. A Dios no le agrada que pierda ni un solo hombre.’” (source: enlace txt)“Dios es nuestro Creador. De Él procedemos y tenemos nuestro origen y existencia. El alma, el cuerpo y todo nuestro ser provienen de Él. Somos obra de Sus manos. No existíamos, pero ahora existimos y vivimos. Su todopoderosa fuerza nos ha traído del no-ser al ser. Tus manos me crearon y me formaron.” (source: enlace txt)