Desmitificando el Ojo Divino
La frase "No funciona el ojo de Dios" puede interpretarse como una observación irónica o crítica respecto a la concepción tradicional de Dios como un vigilante constante y omnisciente, que observa y corrige el curso de la historia. Esta expresión señala la sensación de que la observación divina, en caso de existir, no opera de la manera que se espera: los infortunios, desastres e injusticias del mundo indican que el "ojo de Dios" no "funciona" en el sentido pleno de la palabra, es decir, no ejerce una influencia directa sobre los eventos.Desde esta perspectiva, la afirmación pone en tela de juicio la idea de que Dios interviene invariablemente en la vida de las personas o garantiza justicia mediante su omnisciencia. De forma similar a como Darwin, en su obra, dejó la cuestión sin resolver sobre cómo se percibe la luz a nivel celular – "Pero queda la pregunta:
¿cómo es que realmente vemos?Aunque Darwin logró convencer a gran parte del mundo de que el ojo moderno pudo surgir gradualmente a partir de una estructura más simple, ni siquiera intentó explicar cómo funcionaba en realidad el simple punto fotosensible que fue su punto de partida. Al analizar el ojo, Darwin dejaba de lado esta cuestión, afirmando: 'La manera en que el nervio se vuelve sensible a la luz difícilmente nos preocupa más que el origen mismo de la vida'…" (source: enlace txt) – de igual forma, la expresión "No funciona el ojo de Dios" puede subrayar que la observación divina resulta tan difícil de explicar como todos los mecanismos del mundo material.Así, en el contexto de la crítica religiosa o de la interpretación histórica, esta expresión puede usarse para poner en duda la fe incondicional en la intervención divina constante y la vigilancia del mundo. Invita a reflexionar sobre la posibilidad de que el concepto de un Dios omnisciente sea tan solo una construcción simbólica que no refleja una realidad empírica observable.