Voluntad divina y el orden físico: Un análisis

Basándose en las fuentes presentadas, se puede concluir que afirmar que lo divino se somete a las leyes de la física sería una simplificación. Desde el punto de vista religioso, las leyes físicas se perciben como la manifestación de la voluntad de Dios, es decir, es Él quien, a través de estas leyes, gobierna el mundo material, pero permanece por sí mismo fuera de sus límites. Así, en una de las fuentes se dice:

"El alma humana, al poseer en sí misma el principio divino de la libertad, vive de acuerdo con otras leyes. Sin embargo, ella también, a través de esa base material de su existencia terrenal, constituye una cierta partícula del mundo material. Por lo tanto, la vida física puede influir de una u otra manera en nuestro orden espiritual, y por ello la voluntad divina puede favorecer nuestra salvación mediante los llamados 'mecanismos de las leyes naturales'. El Señor las dirige de acuerdo con los fines superiores de nuestra vida espiritual. Y lo que en cuanto a la existencia natural es la voluntad divina en forma de leyes inmutables que determinan la vida del universo, en lo que respecta a la vida humana se convierte en un Plan Divino." (fuente: enlace txt)

Esta afirmación subraya que el orden físico sirve como medio para la realización de fines superiores, pero la voluntad divina en sí misma sigue siendo la fuente que determina y dirige estas leyes, y no un elemento subordinado a ellas.

De modo similar, otra fuente afirma:

"La perspectiva religiosa no excluye la acción de las leyes de la naturaleza, pero estas mismas leyes se consideran una manifestación de la voluntad de Dios, la creación de Dios. En la misma regularidad y a través de ella se manifiesta esa fuerza divina que subyace en la base de toda existencia." (fuente: enlace txt)

Así, se puede decir que las leyes físicas se perciben como un orden establecido mediante el cual actúa la voluntad divina; ellas forman el mundo material y le otorgan sentido, pero no imponen restricciones al nivel mismo de lo divino. Lo divino sigue siendo la causa primera y la fuente a través de la cual se concretan estas leyes inmutables, y no un objeto subordinado a ellas.

Supporting citation(s):
"El alma humana, al poseer en sí misma el principio divino de la libertad, vive de acuerdo con otras leyes. Sin embargo, ella también, a través de esa base material de su existencia terrenal, constituye una cierta partícula del mundo material. Por lo tanto, la vida física puede influir de una u otra manera en nuestro orden espiritual, y por ello la voluntad divina puede favorecer nuestra salvación mediante los llamados 'mecanismos de las leyes naturales'. El Señor las dirige de acuerdo con los fines superiores de nuestra vida espiritual. Y lo que en cuanto a la existencia natural es la voluntad divina en forma de leyes inmutables que determinan la vida del universo, en lo que respecta a la vida humana se convierte en un Plan Divino." (fuente: enlace txt)

"La perspectiva religiosa no excluye la acción de las leyes de la naturaleza, pero estas mismas leyes se consideran una manifestación de la voluntad de Dios, la creación de Dios. En la misma regularidad y a través de ella se manifiesta esa fuerza divina que subyace en la base de toda existencia." (fuente: enlace txt)

Así, afirmar que lo divino se somete a las leyes de la física es incorrecto: las leyes físicas son una herramienta mediante la cual se expresa la voluntad de Dios, siendo un medio y no un límite para lo divino.

Voluntad divina y el orden físico: Un análisis

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