La Trampa de los Prejuicios en la Comunicación
Las expectativas prejuiciosas y los estereotipos funcionan como una especie de “filtro de percepción”, a través del cual interpretamos la información recibida, incluso si esta contradice nuestras creencias. Este filtro no solo distorsiona la percepción, sino que también impide escuchar y evaluar objetivamente la posición del interlocutor. Como se menciona en una de las fuentes:"Gran parte de los estereotipos en el ámbito cultural aparecen, ... Finalmente, las expectativas prejuiciosas forman un filtro de percepción que impide percibir objetivamente el mundo circundante." (fuente: enlace txt)Otra fuente subraya que, incluso si el interlocutor ofrece argumentos objetivos, estos a menudo son rechazados si no encajan en el sistema de creencias ya formado:"En psicología se sabe que ‘la comunicación supone la capacidad de los interlocutores para escucharse mutuamente’. ... De este modo, los estereotipos y las expectativas prejuiciosas conforman un filtro de percepción que descarta los argumentos objetivos que no concuerdan con las ideas del hablante." (fuente: enlace txt)Por lo tanto, cuando nos comunicamos, nuestras propias convicciones y expectativas descartan automáticamente aquella información que no se ajusta a nuestras creencias, lo que conduce a una percepción distorsionada del interlocutor y dificulta una verdadera comprensión mutua. Esto complica el intercambio de ideas y comentarios, ya que prestamos menos atención a los argumentos que no coinciden con lo que ya esperamos oír.