Humildad Transformadora
La verdadera humildad, tal como se entiende en las citas presentadas, no es inacción o una simple obediencia, sino una profunda transformación interna en la que la persona cambia su naturaleza desde adentro, alcanzando una verdadera libertad interior. Esta humildad se expresa en la transformación de la esencia personal, cuando predomina el aspecto espiritual en lugar de una mera sumisión externa o formal. Así, como se señala en una de las fuentes:"El significado de la humildad reside en el cambio real y la transformación de la naturaleza humana, en el predominio del hombre espiritual sobre el hombre sentimental y carnal. Pero la humildad no debe reprimir ni sofocar el espíritu. La humildad no es obediencia externa, sumisión y acatamiento. La persona puede ser muy disciplinada, muy obediente y sumisa, y no poseer nada de humildad." (fuente: enlace txt, página: 4)Esto significa que la verdadera humildad implica un trabajo activo y consciente sobre uno mismo, una liberación de la influencia de los instintos más bajos y las pasiones. No supone una espera pasiva o la aceptación sin iniciativa de las circunstancias.Al mismo tiempo, otra cita resalta que es erróneo percibir el estado espiritual como una inactividad pasiva:"Pero es una interpretación equivocada verla como una pasividad del hombre, como una espera pasiva. Al contrario, será la expresión de la espiritualidad más activa, una espiritualidad verdaderamente revolucionaria." (fuente: enlace txt, página: 1)Aquí se pone énfasis en que la verdadera libertad espiritual requiere una postura activa, una participación creativa y una fuerza interna que moldea la dirección de la vida de la persona. La diferencia radica precisamente en que la verdadera humildad es un proceso activo y transformador, mientras que la pasividad o inacción no altera la esencia de la persona, permaneciendo únicamente como formas externas de comportamiento sin libertad interior.Así, la diferencia entre la verdadera humildad como libertad interna y postura activa, y la pasividad o inacción, consiste en que la humildad representa un trabajo dinámico y creativo sobre uno mismo que conduce al cambio en la naturaleza interna, mientras que la sumisión pasiva y la inacción se mantienen en lo superficial, sin afectar las capas profundas del espíritu humano.