El Manantial Inagotable de Sabiduría Divina
La función de la Sagrada Escritura radica en que se convierte, para el creyente, en una fuente inagotable de sabiduría divina e inspiración espiritual, que lo guía en la búsqueda de la perfección mediante la oración y el arrepentimiento. La lectura de la Santa Palabra se percibe como un diálogo vivo con el mismo Cristo, a través del cual se revelan nuevas verdades que contribuyen a la purificación del alma y al constante crecimiento espiritual. En este proceso, la oración ayuda a establecer un contacto estrecho con Dios, y el arrepentimiento se convierte en el medio por el cual se abandona el estado anterior, "vetero", permitiendo la renovación a través de la acción de la gracia divina.Citas de apoyo:«Las fuerzas espirituales las obtiene el hombre a través de la lectura de la Palabra de Dios. Cuando oramos, conversamos con Dios, y cuando leemos el sagrado Evangelio – el propio Señor Jesucristo nos habla, indicándonos cómo vivir y alcanzar la salvación. De esta Sagrada Escritura podemos extraer, a lo largo de toda la vida, como de una fuente inagotable, y saciar la sed de nuestro alma, descubriendo en ella verdades cada vez nuevas que nos ayudan en el camino hacia la perfección espiritual. Cada cristiano ortodoxo debe entender que, para alcanzar la perfección espiritual a la que nos convoca el mismo Cristo – "Sed perfectos, como vuestro Padre es perfecto" – es necesario trabajar continuamente y con ahínco en uno mismo. En esta labor, nos asiste la gracia del Espíritu Santo, la cual debemos adquirir, como si atrayéramos a nosotros su acción, a través del ayuno, la oración, el arrepentimiento y la santa comunión, mediante la capacidad de perdonar y amar a todos con el puro amor cristiano.» (fuente: enlace txt)