El Poder Transformador de los Valores Sociales y Éticos

Los altos valores sociales y éticos sirven como fuente de verdadera satisfacción vital y de dignidad personal, ya que permiten al individuo trascender sus estrechos anhelos egoístas y conectar su vida con aquello que supera el yo personal. Esto ayuda a la persona a definir su propósito profundo, encontrar el sentido de su existencia y realizar su potencial mediante el servicio a ideales más elevados y universales, tales como la verdad, la bondad y la belleza.

Por ejemplo, como se señala en el material, los valores sociales ocupan una posición intermedia en la jerarquía de los valores humanos:

"Así, los valores sociales ocupan una posición intermedia en la jerarquía de valores. Los valores sociales (colectivo-personales) se sitúan por encima de los valores egoístas, pero por debajo de los valores suprapersonales. Al ordenar los valores según su elevación, no perdemos de vista la organicidad de la jerarquía de valores, por la cual, en cada situación concreta, muchos de los valores superiores están orgánicamente vinculados a valores inferiores, e incluso a veces a valores negativos. Bajo ‘valores suprapersonales’ entendemos todos aquellos valores que superan el valor de la persona y que deben ser objeto de su servicio, es decir, las primarias ideales de la verdad, la bondad y la belleza." (fuente: enlace txt, página: 1067-1068)

Tal preeminencia de los valores éticos sobre la mera búsqueda utilitarista ofrece al individuo la posibilidad de alcanzar la integridad, ya que no se busca la satisfacción a través de impulsos egoístas, sino que se orienta hacia ideales eternos que permiten revelar más plenamente la propia personalidad. Esto se menciona también, por ejemplo:

"En el ámbito de los valores suprapersonales existe una especie de jerarquía: los valores éticos tienen prioridad sobre los valores cognitivos y estéticos. Esto se evidencia en el hecho de que solo los valores éticos poseen un carácter imperativo. La propia idea de servicio tiene, ante todo, un carácter ético, incluso si el objeto de servicio fuese la verdad (creatividad científica) o la belleza (creatividad artística o percepción estética)." (fuente: enlace txt, página: 1069)

Así, una vida impregnada de altos valores sociales y éticos no se limita a la búsqueda de meras satisfacciones materiales o sensuales. Al contrario, es la orientación hacia algo más grande, hacia valores universales y suprapersonales, lo que brinda a la persona la oportunidad de alcanzar un verdadero sentimiento de libertad, integridad interna y responsabilidad en su propio desarrollo. Esta profunda conexión con ideales superiores confiere sentido al camino vital y hace que la propia personalidad sea digna y verdaderamente plena.

Citas de apoyo:
"Así, los valores sociales ocupan una posición intermedia en la jerarquía de valores. Los valores sociales (colectivo-personales) se sitúan por encima de los valores egoístas, pero por debajo de los valores suprapersonales..." (fuente: enlace txt, página: 1067-1068)
"En el ámbito de los valores suprapersonales existe una especie de jerarquía: los valores éticos tienen prioridad sobre los valores cognitivos y estéticos..." (fuente: enlace txt, página: 1069)

El Poder Transformador de los Valores Sociales y Éticos

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