La trampa de la mecanización emocional

Los hábitos que surgen a partir de movimientos emocionales conducen a la mecanización de las reacciones emocionales y a la pérdida de la fuerza creativa, ya que transforman un sentimiento vivo y profundamente experimentado en un movimiento corporal automático y "vacío", que ha perdido la capacidad de una expresión interna completa. Cuando la emoción se expresa de manera habitual y estereotipada, se activan formas motrices que se realizan casi automáticamente y sin participación consciente. Como resultado, la experiencia emocional no encuentra su reflejo "interno", no se despliega completamente, y la energía que podría fomentar la autoexpresión y el desarrollo creativo queda atada, perdiendo la posibilidad de transformarse en algo nuevo y original.

Como se señala en el texto, "Si la expresión corporal del sentimiento —gracias al establecimiento de formas de movimiento 'habituales' aquí— se concretara antes de que apareciera en el alma la expresión psíquica del sentimiento, incluso antes de que se hiciera oír en toda su 'melodía' el sentimiento, entonces el sentimiento nunca sonará ni se desarrollará: la expresión corporal se ejecuta casi automáticamente, pero es 'vacía', no hay nada interno detrás de ella, ningún sentimiento" (fuente: enlace txt, página: 276). Esto subraya que la repetición mecánica de determinadas reacciones emocionales les priva de profundidad y de un contenido original.

Asimismo, se explica que "el desarrollo de hábitos 'emocionales' retrasa el desarrollo de los sentimientos y los empuja a lo profundo del alma. No solo se debilita el sentimiento, sino que con él también se debilita la fuerza creativa inherente; la aparición de hábitos en la vida emocional es peligrosa para la frescura creativa, para la vida creativa" (fuente: enlace txt, página: 276). De este modo, cuando los hábitos se forman a partir de movimientos emocionales, no solo bloquean la expresión libre y creativa de la energía emocional, sino que también fomentan su estancamiento. La energía, que podría estimular el desarrollo de los sentimientos y las capacidades creativas, queda "atada", lo que tiene consecuencias negativas tanto para la vitalidad emocional como para la actividad creativa.

En resumen, se puede afirmar que los hábitos emocionales conducen a la mecanización de las reacciones porque reemplazan la experiencia significativa y volitiva por formas automáticas de movimiento, resultando en que la energía necesaria para la expresión creativa y el desarrollo psíquico pierda su libertad y capacidad de renovación.

Citas de apoyo:
"Si la expresión corporal del sentimiento —gracias al establecimiento de formas de movimiento 'habituales' aquí— se concretara antes de que apareciera en el alma la expresión psíquica del sentimiento, incluso antes de que se hiciera oír en toda su 'melodía' el sentimiento, entonces el sentimiento nunca sonará ni se desarrollará: la expresión corporal se ejecuta casi automáticamente, pero es 'vacía', no hay nada interno detrás de ella, ningún sentimiento." (fuente: enlace txt, página: 276)

"El desarrollo de hábitos 'emocionales' retrasa el desarrollo de los sentimientos y los empuja a lo profundo del alma. No solo se debilita el sentimiento, sino que con él también se debilita la fuerza creativa inherente; la aparición de hábitos en la vida emocional es peligrosa para la frescura creativa, para la vida creativa." (fuente: enlace txt, página: 276)

La trampa de la mecanización emocional

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