La Negligencia en el Servicio Divino y la Caída Espiritual
Se considera que la pereza hacia el servicio divino y la oración es la causa primordial del inicio del oscurecimiento espiritual de la mente. El rechazo a la participación regular en el servicio y la ausencia de oración devota debilitan la protección espiritual, lo que hace que el alma sea vulnerable a las tentaciones y a la influencia de los adversarios. En otras palabras, cuando una persona pierde el deseo de comunicarse con Dios, se despoja de la fuente de apoyo espiritual, lo que conduce a un mayor debilitamiento de la mente y al alejamiento de la verdadera pasión espiritual, capaz de despertar el valor, la fortaleza interior y el celo necesario para combatir las tentaciones.Como se indica en una de las fuentes:"El inicio del oscurecimiento de la mente (cuando su manifestación comienza a evidenciarse en el alma) se observa, ante todo, en la pereza hacia el servicio divino y la oración. Pues si el alma no se aparta primero de esto, no existe otro camino hacia el engaño espiritual; y cuando se queda sin ayuda divina, cae fácilmente en manos de sus adversarios." (fuente: enlace txt)Esta idea también se confirma en otro material, donde se enfatiza que junto con la pérdida del celo y la pasión espiritual, que alimentan las fuerzas para luchar contra la influencia demoníaca, se produce un estado de quietud en el alma que facilita la entrada de la duda y la melancolía:"Que nosotros también sintamos celos por la voluntad de Jesús, y que se expulse de nosotros cualquier desidia que engendre melancolía en nuestros pensamientos; porque el celo engendra valor, fortaleza interior y diligencia física... OSCURECIMIENTO DE LA MENTE. El inicio del oscurecimiento de la mente (cuando su manifestación comienza a evidenciarse en el alma) se observa, ante todo, en la pereza hacia el servicio divino y la oración. Pues si el alma no se aparta primero de esto, no existe otro camino hacia el engaño espiritual; y cuando se queda sin ayuda divina, cae fácilmente en manos de sus adversarios." (fuente: enlace txt, página: 221-223)Así, la pérdida del deseo por el servicio divino y la oración se convierte en el punto de partida del debilitamiento espiritual, ya que es mediante la participación activa en el servicio que una persona adquiere la fuerza para resistir las tentaciones y las influencias espirituales. Sin esta conexión vital con Dios, la mente comienza a oscurecerse, abriendo el camino para un posterior apagamiento espiritual.