La falsa humildad: la debilidad detrás de la rendición
El rechazo a las acciones impuestas se interpreta a menudo erróneamente como humildad, ya que la ausencia externa de resistencia puede parecer la capacidad de ceder con calma; sin embargo, en realidad, tal comportamiento es el resultado de una relajación total de la voluntad y de la incapacidad para controlar los propios deseos. En otras palabras, la persona que está acostumbrada a obtener de inmediato todo lo que desea no desarrolla la habilidad de rechazar conscientemente y de manera voluntaria aquello que se impone desde fuera. Esto no constituye una verdadera humildad, que nace de una fuerza interna y de un autocontrol consciente, sino más bien un signo de inseguridad y de pérdida de control sobre sí misma.Como se señala en una de las fuentes:"Del total relajamiento: nadie es capaz de gobernar su voluntad de ninguna manera; cada quien hace lo que desea. Así vive la persona, tiene esposa, hijos, los ama, pero de repente pasa una falda y no puede controlarse. ... Y para rechazar, y de forma voluntaria, ni siquiera ha oído hablar de ello.
¿Y cuál es el resultado?Surge un trozo de moco que no puede gobernarse." (source: enlace txt)Esta incapacidad para la autorregulación influye en la autopercepción de la persona de la siguiente manera. El rechazo, percibido como humildad, enmascara una contradicción interna: la persona no se da cuenta de que su comportamiento está dictado por la impotencia y no por una verdadera voluntad. Esto puede llevar a que tanto la autoestima como el sentido del valor personal disminuyan, ya que la persona se encuentra incapaz de influir activamente en su vida y de defender sus propios intereses. Investigaciones psicológicas confirman que la actitud hacia uno mismo, o la autoestima, juega un papel clave en la capacidad de resistir los desafíos de la vida:"Los psicólogos han dedicado numerosas investigaciones a estas experiencias de uno mismo. Las llaman de diferentes maneras: percepción de uno mismo, imagen de uno mismo, valoración de uno mismo, y, con mayor frecuencia, —autoestima. Quizás, la palabra más acertada fue acuñada por V. Satir. Ella nombró este sentimiento complejo y difícil de transmitir como el sentimiento de auto-valor." (source: enlace txt)Así, cuando el rechazo exterior de las acciones impuestas se interpreta erróneamente como humildad, puede ocultar un déficit en la fuerza personal y afectar negativamente la autopercepción. La persona puede sentir su vulnerabilidad y la pérdida de control sobre sí misma, lo que a largo plazo reduce su armonía interior y su capacidad para mejorar y desarrollarse.